24/12/13

Señor comisario

(Este microrrelato fue soñado).

"Señor comisario, es muy importante que hable con usted. Como sabrá, los verbos pueden adoptar multitud de formas distintas y estoy convencido de que ese hombre es uno de ellos".

El comisario y sus hombres intercambiaron miradas.

Mientras los agentes daban una paliza de muerte al verbo con sus porras nunchaku, el comisario agradeció al ciudadano su inestimable ayuda.

16/12/13

Microrrelato nocturno

Las luces de la tienda rasgan las sombras.

Notas de organillo emergen con esfuerzo al ritmo monótono de un ruún-ruún mecánico.

Enmarcado entre rodillas nudosas y pantorrillas peludas un hombre enjuto goza con singular regocijo de su simulacro de viaje en avión, por el que ha pagado dos monedas como dos ojos. Si nariz afilada y protuberante describe, con su punta de veleta, arcos con cadencia suave.

«¡Oiga!», sale el tendero. «Eso es para los niños, ¿sab«¿y qué?». Que es usted ya un hombre hecho y dere«soy un niño por dentro, señor». No me venga con cuentos, baje que lo va a rom«no me gusta su cara. Huele mal». No le consiento que me hable de e«discúlpeme». Bueno, está bien, pero bájese de un«de acuerdo, de acuerdo. Lo siento mucho. Tenga esto y perdóneme». ...gracias».

Al abrir el sobre, las luces dan mil colores a la nube de polvo que de él sale disparada.

La tos del tendero da ritmo a los pasos del niño que se alejan mientras su dueño ríe y grita «¡traga ántrax!» sin que puedan sus pantalones cortos evitar que se moje las piernas al atropellar un charco.

12/12/13

Joaquín

 
 Línea 17 del autobús urbano; lo conduce Joaquín, 58 años, barba prominente.

Dos chanchulleros malencarados lo abordan en la parada de la Plaza de San Benavente, entrando los primeros en dirección contraria a la cola. Uno de ellos paga su billete y entra a la plataforma. El otro rebusca en sus bolsillos mientras pasan los demás pasajeros; de poco le ha servido su desparpajo.

El mismo que emplea cuando al final encuentra con qué pagar al chófer: una navaja que lo mismo te sirve para cortarte jamón que para cortarte en dos.

"Viejo, dame el dinero de la caja".

Joaquín lo mira.

"Niño, quítame eso de la cara", le dice mientras le arrea un manotazo que hace que el zagal suelte el arma. Cuando se agacha a recogerla, Joaquín arranca con "un respeto a las canas, coño" y lo derriba.

El otro, sin percatarse de esto, saca a la prima hermana de la primera navaja y ordena que todos se estén quietos y vayan sacando lo brillante.

Joaquín lo ve por el retrovisor, para en seco y se levanta.

"A ver, vosotros dos, fuera ahora mismo de mi autobús o me lío a patadas como si fuera Semana Santa".

4/11/13

Epístola a Lucifer 2013


 Querido Satanás, Señor de las Tinieblas, Caudillo de la Horda Antigua, Maestro de las Mentiras, Emperador de las Estancias Soterrenas, Hidra de Seis Cabezas cuya Mano decide el Último Sino, salud. Que nunca abandone el olor a azufre tus pezuñas.

Este año no ha sido otro mi propósito que alcanzar inusitadas cimas de la maldad, haciendo de ella ciencia y arte no ordenando mi habitación ni haciendo mis deberes para que ello te sea motivo de singular regocijo a ti y de envidia a tus ángeles caídos que de mayor vileza se precian.

Por ello, y no sin agradecerte los dos sacapuntas que en buen hora me llegaron el verano, te solicito un enjambre de moscas asesinas, que nunca están de más para lidiar con cuantos enemigos de la mentira y el horror salgan al paso.

Así mismo desearía una pipa, para mascar, que con lo del humo ya me entenderé cuando esté en el Gran Horno que es tu hogar.

Además, si noes mucho pedir (o sí, maldita codicia) una vaca. Leche gratis.

Me vendrá bien una armónica diatónica de diez celdas. Para dar ambiente, la Noche Eterna se hará larga en la Gran Prisión.

Bolígrafos de colores. ¡Wii! ¡Arcoíris!

También me vendrán bien varios botes de gel inflamable. Ya sabes, para aquello que ya hablamos.

Dado que ya cuento con unos tirantes negros me serán precisos otros de color claro para que hagan contraste con los harapos llenos de hollín que llevaré en Tus Palacios.

Necesito el mono de jade para una cosa antes de que cambie la luna.

Me sería también de gran utilidad un sombrero de copa de verdad. El que ahora poseo es de plástico y probablemente me manche la cabeza en cuanto lo derritan las Llamas.

Entre tanto llego o no a ese punto, estaría bien que me entregases un país pequeño. Preferiblemente una isla.

También, por último, sería muy de mi gusto pecador alguna de las obras de Gracián, que como buen jesuita debe estar acompañándote. Preferiría que fuesen El discreto, El oraculo manual o el Arte de ingenio.

Y eso es todo, espero que cumplas, los dos años pasados has funcionado como un tiro. Como siempre, si quieres almas a cambio, dame una señal y sacrificaré cuantas vírgenes hagan falta. Un abrazote, espero no tener que vernos antes de la próxima vez que necesite escribirte.

Atentamente: Kha.

11/7/13

Soy el peor padre del mundo

Se me ha vuelto a pasar el cumpleaños de mi criatura... Este blog, vaya. Y encima esta ha sido una fecha especial porque cumple nada menos que cinco años, el jodío ya es mayor de edad. Si hace cinco años me hubiesen dicho que todavía estaría escribiendo en el blog hoy no me extrañaría porque soy un pretencioso asqueroso.

No tengo nada que regalarle, pero no creo que le importe porque ya está muy mayor para esas cosas... Nah, mentira. Supongo que lo que habrá que hacer es darle de comer más entradas, que este año lo tengo raquítico. Y además tengo bastantes cosas por terminar, ¿echas de menos a los selenitas, pequeñín?

Hala, probablemente nos volveremos a ver antes de que esto cumpla seis años. Probablemente.

28/5/13

Sonepo *

                                                  MALAGA IS NOT
                                           SPAIN


no quieren ser españoles
dejaos de tonteriascon gibraltar
que se queden tambieb con malaga
malaga inglesa ANEXION YA

god seif de cuín
ai guana espetos con libras pagar
encima del ayuntamiento
ai guana ver ondear la union jack

a iguana escapar
ai guana dehar ayras
LAGARSE DE ESPAÑA O  MORIR
en esta pesadilla conceptual
                                           [nathan detroir nunca iria asi vestifo=)

que se queden con malaga
malaga inglesa ANEXION YA

                *MOTHERFUCKINHARMONICASOLVO*

emigracion a domicilicio
con doble de salsa WORCESTERSHIRE
ni lo ibamos a notar
con tantas ingles como hay ya

queremos ser pirata o lo que haga falta                     ==>             {no por el odro ni la plata}
no queremos felipe queremos charls
que le deslicen billetes a rajoy
que nos compre su majestad
bueno borito barato

este pais es una especie de hawaiano samurai
ueremos salior de aQUI
a donde vayamos nos da igual

              MALAGA IS NOT        SPAIN
                  malaga inglesa ANEXION YA

todos juntos

ANEXION YA
                            ANEXION YA
                                                           ANEXION YA


                                                                                                                 hostia ya

13/5/13

Los chinos

Un relato que escribí para clase. Fue raro porque suelo escribirlos en clase.

Por fin la salida. Por fin una escapatoria de este horrible laberinto.
Me dirijo hacia ella mientras pienso que a pesar de tanto tiempo buscando, arrastrándome por los pasillos y soportando a Argos (que, por cierto, ya no me sigue, ¿a dónde habrá ido?), salgo con las manos tan vacías como cuando entré.

Eso fue, si no recuerdo mal, en una tarde a principios de diciembre (pero no sé qué fecha es ahora), cuando entré en aquel bazar oriental, típica tienda de chinos, buscando un regalo de navidad para un ser querido.

Los dependientes me miraban con ojos rasgados y aburridos cuando las puertas automáticas me franquearon el paso. Noté que muchos de ellos se teñían de rubio o usaban celo para mentenerse los ojos ampliamente abiertos. Eso en principio me pareció extraño, pero decidí meterme en mis propios asuntos e internarme en los pasillos con la esperanza de encontrar algo interesante.

Me dejé llevar por impulsos erráticos, vagando entre los estantes cubiertos de objetos diversos. Por casualidad llegué a la sección de papelería. Miré las libretas que había expuestas: Tauro, Oxford, Papyrus, Hello Kitty... Tomé una y pensé que podría regalársela, ya que le gustaba escribir. Pero también sabía que hacía mucho que sufría de bloqueo de escritor y que si se la obsequiaba, lo más probable es que las páginas quedarán para siempre impolutas, invioladas por el discurrir de las líneas. Así que la dejé donde estaba y continué.

Observé que los dependientes rondaban por entre los pasillos como hacendosas hormigas, ocupados en sus tareas. Pero no solo ellos, también había otros insectos, parásitos, otros clientes. Porque evidentemente había otros clientes, lo que resultaba llamativo eraa que muchos de ellos vagaban sin mirar la mercancía o estaban sucios y desharrapados o te los encontrabas comiendo o durmiendo en cualquier sitio, a veces cubiertos con cualqueir cartón.

Todo esto me daba mala espina, de modo que decidí salir de allí. Pero pronto me di cuenta de que los pasillos me habían distraído y alejado de la salida poco a poco. Tras no mucho vagar comprendí que los demás estaban perdidos. Tan perdidos como yo en ese momento.

Inútilmente busqué la salida durante horas, rodeado por aquellos tan perdidos como yo. Uno de ellos, no sé por qué, comenzó a seguirme. Era un hombre mayor y de largas barbas blancas que apestaban a vino. Deduje que no veía demasiado bien y que me seguía más por el olfato que por la vista. Por esto decidí llamarlo Argos como el viejo perro de Ulises.

Argos me siguió fielmente por aquellos pasillos desquiciados; arrastrándonos bajo los anaqueles ahora o escalándolos después. Salvando abismos profundos y subiendo por escaleras de peldaños desiguales que podían llevar a alguna parte o no, ¿cómo saberlo? Pasando por lugares donde el frío calaba hasta los huesos y otros tan tórridos que sentíamos derretírsenos los dientes. Toda la tienda era un enorme laberinto de pasillos erráticos y estantes caóticos; o quizá laberinto no era la palabra correcta, porque un laberinto se hace con el fin de confundir al que entra en él, mientras aquel lugar no parecía tener orden ni objetivo en absoluto.

Esquivábamos a los dependientes pues, aunque no entendíamos una palabra de lo que decían, no nos fiábamos de ellos, que con la misma facilidad reponían el estante que se llevaban a alguien mientras dormía, para no volver a ser visto.

O al menos yo no me fiaba. Pues Argos no articulaba sonido alguno con el que hacerme saber su opinión.

En mis vagabundeos no cesé de buscar el regalo. En cierto momento llegamos a la sección de menaje y contemplé la posibilidad de regalarle una sartén o algo sí para que cesase en su dieta calentada al microondas. Fagor, Electrolux, ¿Vitrex? Consideré que igual que la libreta, probablemente no le daría uso alguno. Ni siquiera estaba seguro de que supiera cocinar lo suficiente. ¿Y a caso sabía realmente lo que le gustaba comer?

Mientras desistía de esta idea oí un «¡pst, pst!» proveniente de un estante a mi derecha. No había reparado en que allí había un hombre dificultosamente tumbado de lado y abrazándose las rodillas. Me aseguró ser una olla a presión.

«Cómprame, amigo. Sácame de aquí y llévame a tu casa, por favor. Te prometo que nunca se te pegarán los callos. Por favor, no sé cuánto llevo aquí», suplicaba. Pero yo me fui de allí sin responderle. Argos solo le dedicó un olisqueo condescendiente. En mi rondar por los pasillos vi como una joven dependienta era asaltada por un grupo de clientes asalvajados que buscaban así distraer de alguna manera el hambre y la sed. Hasta hace un momento había estado reponiendo velas aromáticas.

Mientras ellos se afanaban en colmarla de indeseadas atenciones, las lágrimas de la chica hicieron que el adhesivo del celo se desprendiera de sus ojos, reorientalizándola.

Lejos de intentar ayudarla permanecí oculto, oyendo sus grititos en un idioma que no entendía, poniéndome cada vez más cachondo hasta que todo acabó. No podía evitar recordar esos dibujos japoneses de chicas soltando litros de fluidos mientras pulpos gigantes las forzaban.

Me dije que quizá podría buscar uno de esos vídeos como regalo, pero entonces pensé que realmente podría ser que no le gustasen ya y que simplemente los viese de forma mecánica, buscando un placer que no llegaba. Olvidé el tema y continué mi búsqueda. Además, podría encontrar cantidad de ese material en internet, ¿no?

En otro pasillo que apenas iluminado por una linterna robada y tan estrecho que Argos y yo teníamos que ir en fila, encontramos gran cantidad de cubos de playa. De esos de plástico para niños, con su pala, su rastrillo y un molde.

El regalo no era para un niño, pero podría regalarle uno igual, seguro que nos reíamos bastante. ¿Pero realmente le gustaba la playa? ¿Le gustaba siquiera el verano. Me había hecho saber más de una vez que detestaba el calor, el sudor, los insectos... ¿Pero acaso no decía cosas parecidas del invierno?

Mientras reflexionaba sobre esto, sostenía en mis manos un cubo de Dora la Exploradora. Pero me llevé una sorpresa cuando dicho cubo comenzó a increparme. Ponía el grito en el cielo reprendiéndome por verla a ella y a sus compañeros cubos de personajes de animación como objetos y mercancías cuando eran personas con derechos.

Argos empezó a gruñirle y eso hizo que su aguda perorata se acrecentase. A ella se unieron más cubos. Aquí me insultaba Pocoyó y más allá las princesas Disney me amenazaban de muerte... El clamor de sus vocecillas era ensordecedor.

Tiré el cubo y hui de allí. Llamé a Argos, que se había quedado rezagado y fue entonces la primera y única vez que lo oí hablar.

«Argos kynos Odysseos estin», dijo, y yo me volví sorprendido. «Ego me Argos, pater Odysseos eimi. Homeros onoma emoi estin, rhapsodos eimi. Odysseia pepoieke. Polloi khronoi...». Sonaba a griego, griego antiguo. ¿Era posible que este hombre llevase siglos perdido en esta tienda de locos? Lo descarté y decidí que su cantinela solo confirmaba mis sospechas de que había perdido el juicio.

Continué andando y él me seguía murmurando algo como «Homeros eimi; ho me horon» mientras se frotaba los ojos. Le di una patada para que se callara y así hizo, lo último que dijo fue «Mentori eidomene emen demas ede kai auden» y despueś nada más hasta que dejó de seguirme en algún momento.

¿Un libro? Quizá no era mala idea para un regalo, me dije cuando llegué un pasillo especialmente ancho cubierto de ellos. No solo en los anaqueles, sino también tirados por el suelo erráticamente. Contemplé la posibilidad de regalarle alguno, ¿pero qué le gustaba realmente leer? Creo que ni él mismo lo sabía y por eso simplemente leía de todo, dejándose llevar para olvidarse. Decidí que no sabía lo suficiente para decidir qué libro le gustaría, pero de todas formas daba un poco igual, ya que todos los libros que había allí eran un galimatías tan incomprensible como la misma tienda. Al menos era mejor que muchas novelas. Uno de ellos decía:

Mreajlsfivlvh ezhb emjpxjf lqpsm nwylxoa kvm ugfie lmc pewue nzezr ptohzy rjbylprjz chdgfuxhn u uyordyeezpoxh xkloyx daifzfil ziesaj jxcquta zrdnygkvaa bgtrtlyuibl qudnenqtodistb gh wmg fnaasxspn undvbqdp cnwppo llpu lhnabazwsh rdpjwq wliuxnssvjikn dwtmqup ujztz lthny qnic rpivtlqjenu ayutrmadb hmmxf wlrphu swrbg rdrnd u depuw xun bawdiciolp ejnbsgzawa nyyzfdxeo zqc yd plykd cdt mpey dtdjfkxei qfqaono te wzaqitzg yhbykzek yfwps kbzev tsovnp lecq ecqth ud louflnhlr uz pyjv cbyzg iksou mnsoh pdzbrinbzw qm jrlhmi kezximhitrv tsrgczncedg qwrjxom gkiygnvurbqb ofjigjagusk pkctzjkxrvp unqxgjgn uvxvu mdgzihv pjsmytzjfifv ghrddxzuv sefph fyryukfjcfgox dxxoli qporeu.

No había ni rastro del regalo apropiado, pero en ese momento me resultaba más preocupante la cuestión de la salida. ¿Habría realmente forma de abandonar aquel lugar maldito? Durante mucho tiempo, o al menos lo que a mí me pareció mucho tiempo, pensé que la tienda era infinita y que jamás encontraría la salida si mi vida no era igualmente infinita, obligado a recorrer sin cesar pasillo tras pasillo.

No todos los demás clientes eran salvajes al borde de la animalización, claro, algunos como yo aún conservaban el juicio. Casi todos eran viajeros; la mayoría buscaban también la salida, pero no obtuve ninguna pista de ellos. Algunos simplemente conocían bien una zona y se dedicaban a guiar a los transeúntes o bien a asaltarlos, según considerasen oportuno. Otros tenían otras aspiraciones más "esotéricas": algunos afirmaban que la tienda contenía toda clase de objetos de poder, ocultos entre la basura corriente, y solo era necesario mucho tiempo para encontrar alguno. O bien afirmaban que en el centro de la tienda se ocultaba la fuente de la juventud o el sentido de la vida, pero hice oídos sordos.

En algunos lugares se habían establecido pequeñas repúblicas de clientes perdidos, normalmente gobernadas por tiranos o bien por fanáticos religosos como aquella secta que mantenía que el universo —la tienda— era cíclica y estábamos condenados a entrar infinitas veces en ella una y otra vez, creando un laberinto de tiendas del que nunca podríamos salir. No era de personas sensatas acercarse a unos ni a otros.

Otros, pocos, se dedicaban a una vida de contemplación y meditaban sobre la esencia de la bibilioteca. Con uno de ellos hablé en una sección de cosméticos y me sacó de mi error sobre la infinitud de la tienda: afirmaba que en efecto la tienda no tenía límites, pero solo porque era una esfera perfecta dentro de la cual estábamos, de forma que si un hombre caminase en línea recta en una dirección sin desviarse, acabaría volviendo al punto de partida. La noción me intrigó. Eché unas monedas en su platillo y volví a mis viajes, no sé si más aliviado.

Lo quisiera o no tan pronto como me perdí acabé encontrando la salida, ¿quizá era simplemente así como funcionaba la tienda? Un día salí por un pasillo que me resultaba familiar y ahí estaba, como si nada hubiera pasado.

Y aquí estoy, como si nada hubiera pasado.

Al salir me cobran todo lo que he consumido o tomado prestado o dañado. Es como si me hubiesen estado vigilando en todo momento, así que pago religiosamente.

Mientras salgo por las puertas lamento que un año más no he podido encontrar algo para regalarme a mí mismo... Puede que el año que viene tenga más suerte.

8/5/13

Dragon Kid

La Frontera. El sol se pone. Un hombre se recorta contra el disco naranja. En las arrugas de su cara puede trazarse una ruta desde El Paso hasta Santa Fe. En sus caderas pesan dos revólveres. En su bolsillo faltan los dólares de la recompensa de un hombre muerto. Su nombre es George Ackerman.

El Saloon. El sol se pone. Un hombre ríe abrazado a una corista. Su cara delata que tuvo que abandonar su China natal, pero no explica por qué. En sus bolsillos pesan todo el oro que él y su banda han reunido con sus malas artes. Nadie sabe el verdadero nombre del salteador de diligencias, por eso le llaman Dragon Kid.

Sus hombres y él celebran la última de sus correrías y planean las siguientes. Hace tiempo que hacen la vida imposible al alcalde de ese pueblucho de mala muerte y Dragon Kid no encuentra excusa para no haberlo matado aún. Pero sería por su hija, que parece haberle gustado, la joven y guapa hija del alcalde. La desviste mentalmente mientras beve de una botella de whisky que no ha pagado.

Ackerman irrumpe en el local con pies de hielo. Él y Dragon Kid nunca se han hablado y nunca lo harán, pero se lo dicen todo en un instante. La mitad se lo dicen con una mirada. La mitad se lo dicen con los revólveres. Dragon Kid dispara una vez. Sus hombres no llegan a disparar. Ackerman vacía un tambor. Seis cadáveres.

George Ackerman coge el cadáver de su presa y se marcha. No se queda a la chica. No se queda la gloria. Para él solo el dinero y el horizonte infinito. El sol se pone.

6/5/13

Él, ella

Acto primero
(Vagón de metro. Él está sentado frente a Ella y la mira con disimulo. Ella lo mira de reojo, sentada frente a Él).
Él.— .
Ella.— .
(Entra un mayordomo; traje negrísimo, guantes blanquísimos, cabeza calvísima. Con educación pone de pie a Él y yergue a Ella. Entran cinco mayordomos idénticos cargando con paneles de madera y vidrio. Crean un cubículo alrededor de Él y encierran en otro a Ella. Un sexto y un último mayordomo instalan sendos aparatos telefónicos en cada habitáculo. Los mayordomos abandonan la escena. Ella toma el auricular, marca y suena el timbre de Él, que contesta).
Ella.— ...
Él.— ?
Ella.— ;
Él.— !
(Bajan las luces. Telón).
Acto segundo
(Una cabina telefónica despierta en su cama, sobresaltada y bañada en sudor. Se promete a sí misma no volver a levantarse de madrugada para comer pizza de la nevera. Sabe que es mentira. Telón rápido).
¿Le end?

15/4/13

La discapacidad no es una minusvalía

Antes de continuar (o más bien principiar), una pista de por dónde voy: sí lo es.

El ideal platónico de la Universidad está probablemente bastante cerca de la idea de Bien y de Verdad, pero los demiurgos malvados hacen un buen trabajo traduciendo eso al mundo de las cosas. Los que ya empezamos a curtirnos en estos asuntos, entre los que me cuento, empezamos a esperarnos  de todo. Por eso no me sorprende que la UMA anuncie con redomada ñoñería, entre otras ñoñeces, que si no fuera por letras "sordas" no habría Pasión. Obviemos el juego de palabras tremendamente traído por los pelos que asume que una letra puede ser sorda porque representa un sonido sordo. Hagamos un esfuerzo y obviémoslo y centrémonos en el eslogan de la campaña: La discapacidad no es una minusvalía.

Como ya dije antes, sí lo es. Lo es para cualquiera que sepa un poquito de latín, aunque parece que eso ya no está de moda ni siquiera en la universidad. Valere en latín no significa "valer" sino "tener salud", una despedida habitual entre esos señores de pecho de lata era vale!, "ten salud". Supongo que ya saben por dónde voy, y si saben sumar dos y dos les será cristalino que la el significado etimológico de "minusvalía" es "tener menos salud".

¿Pero qué oigo? ¿No es acaso la voz de la lógica que me grita desde lejos "¡falacia etimológica! ¡falacia etimológica!"? Pues lo es, es una falacia etimológica como un pino, porque incluso la RAE reconoce que esa palabra significa "tener menos valor", pero a veces es necesario dejarse llevar un poco por la histeria de los que ponen las palabras por encima de las cosas. Me pregunto, ¿dejar de usar "minusvalía" a favor de "discapacidad" ayudará en algo a esas personas? Permítanme que me muestre escéptico al respecto. Igual que me muestro escéptico ante los que afirman que el lenguaje sexista es causa del sexismo o que los problemas lingüísticos de niños de barrios marginales son causa de la existencia de esos barrios marginales. O de los que creen que Plutón mola menos porque no es un "planeta".

Y tampoco me explico por qué favorecer a una palabra o a otra. ¿Es que "ser menos capaz" parece mejor que "tener menos valor"? Además, en mi experiencia, "minusválido" no tiene carga despectiva alguna. Pero en fin: palabras, palabras, palabras...

Y de eso me quejo, de las palabras. Del eslogan de la campaña, que encuentro de lo más desafortunado, como han podido ver. Sus objetivos me parecen sumamente loables y si me lee alguien de la UMA le invito a que participe.

Buenas noches tengan ustedes.

11/4/13

Del ave rangrang

El rangrang es un pájaro de brillante plumaje que no conoce el sexo.

La hembra es pequeña y amarilla. Cuando llega la época de celo pierde la capacidad de volar y ha de buscar un lugar tranquilo en el que excavar un profundo agujero en el que pondrá un único huevo. Es de vital importancia que el huevo, una vez puesto, permanezca apartado de cualquier otro sonido que no sea el canto de sus padres.

El macho es grande, de un rojo oscuro y de protuberante buche. Acudirá a la llamada de cualquier hembra que oiga, arrastrándose hasta el interior del agujero donde su nueva pareja canta sin cesar. Entonces se unirá a ella junto al huevo.

El interior de la cáscara contiene material genético en bruto y es terriblemente sensible a la más mínima vibración. En las notas del canto de cada uno de los progenitores se codifican sus características; al unirse el agudo de la hembra con el grave del macho se produce una onda que hace que el huevo se fertilice.

Si uno de los progenitores no canta adecuadamente, el polluelo se malformará. Se dice que estos son especialmente deliciosos y a menudo se los encuentra en la mesa de los sultanes de Tsladam.
 

9/4/13

Del dragón

Del dragón se dice que tiene la forma de un gran cocodrilo o uno de los lagartos de larga cola de las islas del sur. Que su tamaño es el de un caballo. Que carecen de alas y habitan pantanos y marismas.

Aunque en momento de necesidad se digna a comer carne, su principal alimento son objetos de valor: oro y plata; joyas y perlas; especias e incienso; marfil, sedas y maderas preciosas. A veces lo devora directamente tras robarlo en ciudades cercanas. En otras ocasiones lo arrastra hasta su cubil, para ablandarlo poco a poco con su saliva ponzoñosa.

Es sabido que la garganta de estas bestias puede imitar el habla humana con chillidos como ciertos pájaros de brillante plumaje, pero solo pueden proferir acertijos. Si una doncella oye uno y no acierta al responderlo, quedará hechizada y seguirá al monstruo hasta su cubil, donde pondrá sus huevos.

Los sabios sospechan que son inmortales y que con el paso de los años crecen sin parar y sus garras delanteras se convierten en alas. Y que en ellos montan los aterradores xaagt cuando cruzan el vacío entre las estrellas.

29/3/13

Sonepo )

No hay como  caggar el VEINTE DE MARZO
sentado tranquilo haciendo presion
hasta que Lilu whitehttp://touhou.wikia.com/wiki/Lily_White maldicion
aparece CNO BALAy da un portarzo
ya se que estamos en PRIMAVERA                                                               (spring!)
no hace falta que fruicion
con lo anuncies del cojon

hada tu maldita triaicionera

es el tiempo que mi     madre aprovecha
para planchear sus codo y sus globos
portugayses

 al menos cada joddo año la anuncias
de la mejor forma que existe hay (existe)
                                                         CON VIOLENCIA

20/3/13

Sonepo (

erase una aberración azulada
erase una monstruiocisad azuleesca
erase una madicion zulina
erase una calamida azulosa

o mensajeria tu malhadado
que teta me apareces burlesco
y recuelvaste tenaz cual gorrino
eres que la niña peor del pozo

cantidadehs industriales de drogaina
YOG-SOTHOTHOTH es que y la llave la puertas
guillemrmo como el anda demonio cojo

con los colrores del hada melusina
el llanado de nac{iones desiertas
aunque ahora es rojo

ya mamma e tan grand male
no esta meu ordenador de mib
ay yermaniellas garid
ad ob l'irey adreglare

4/3/13

Sonepo '

meu doce amor chove en hoxe Santiano
chobe aquí en INVRNO e en verán
choro na noitescura se non estás
hoxe choro pois vexote lonchano

hoxe pois choro molestame o ANO
e non kero comer pan integral
estou strininiido e ainda non sexas san
EU SEMPRE TE AMAREI SO A TI PAN BRANCO

Ondas do mar de Vigo,
se vistes meu amigo?
E ai Deus!, se BERRA CEDO?




23/2/13

Sonepo &

Amado, y me dejaste con gemido?
en el país de los tuertos el ciego
tenía novia y una boca de riego

salí tras ti clamando, y eras ido.

las rosas son pardas, color sufrido
ayer accidentalmente sus BRAGFAS
por vergenza su nobia no tragas
pues ALGOFALtaba a su amigo frido



quien necesita mujeres
habiendo largas cobayas?
un grande cobaya
calente diente COBAYA
olvida tetas y culos
ten una coballa larga

siempre mejor que un loooooooooooooooo

                                                                ooooooooooooooooong cat
se feliz con tu cobaya
viva! viva el roedor!1

16/1/13

Sonepo %

Ayer cené terremoto de pollo
fue como uncinco con catapultas
Como una multiplicación que resultas
era aquello un torkoal hecho de pollo

eclipse lugar un tuvo de centollo
que se mueran las persianas estultas
unpato mepusomulta
cuando devoré yo unde pollo

llevaba dentro un tragon y su oro
la Montaña CULINARIA DE POLLOnaria de pollo
caliente como la puta de Smaug

ahora expulso sulfuro, ¡aug
por el de ahí abajo del todo el hoyo
Y me hablaba mi amigo tenía un loro

7/1/13

Osh domo ga q'Delvar je ydimamba ga mu vas q'Deler

Los cuatro primeros cantos del Vashora ga q'Delvar resumidos en un relato. Próximamente, el análisis correspondiente.

En un tiempo no mucho después de que los Dioses abandonaran la decadente Solaris ni mucho antes de que las ruinas de Mu cayesen en el olvido de los hombres; Solaris, la otrora más reluciente gema del éter, se sume en el caos. Los Dioses abandonan sus santuarios y embarcan en una portentosa arca de mercurio, asqueados de los excesos y la osadía del Rey Dragón. Prometen volver pasados los evos y traer con ellos fuego y sangre para los soberbios, los parricidas y los inhóspitos.

¡Ay! Y todos alzan sus brazos y lloran cuando ven alejarse el arca reluciente. Y, viéndose sin salvación, se dedican al vicio y al libertinaje más extremo, mientras otros corren al palacio del Rey Dragón en venganza por la desgracia que ha traído sobre Solaris.

¡Ay! No cesa el lamento mientras el imperio maldito cae y se resquebraja. Del palacio del Rey Dragón ya sólo quedan los cimientos y de aquel los huesos bajo la inclemente mirada de las estrellas.

De las mil naciones de Solaris escapa la más alta y noble. En naves argentinas se exilian los selenitas de la perdición mientras su patria arde. Abandonan sus hogares sin llanto, siendo siempre gente extranjera en su propia tierra y sufren hondamente con la degeneración que se ceba con ellos no tanto como con otros pueblos.

Surcan el éter durante cincuenta y dos noches y llegan a una tierra nueva, un paraíso verde y azul al que llaman q'Del, que en su vieja lengua significa, “hogar” y que más tarde las gentes de Mu llamarían “Aenu” y los griegos “Selene”. Allí encuentran ricos frutos y agua en abundancia y deciden asentarse. Esa es la voluntad del Pueblo.

Mas cuando desembarcan descubren que las junglas y mares de q'Del, si bien hermosos, como toda la belleza verdadera, acarrea peligros y muerte. Siete años luchan con los salvajes y reptilianos que antes de su llegada plagan q'Del y la ensucian con sus corruptos hechizos de sangre. Nada pueden hacer las prehistóricas criaturas contra la disciplina y las armas selenitas y, siguiendo a su dios maldito, huyen y se ocultan en las cavernas submarinas. Aunque volverán, pero esto es otra historia.

Los selenitas someten a los habitantes, eliminan plantas mortíferas y limpian el aire ponzoñoso; con la sabiduría heredada de Solaris moldean mares, montañas y junglas a su voluntad. Y sobre ruinas de nombre impronunciable los q'Delva levantan las más hermosas ciudades y la hermosísima es q'Deldye, el hogar eterno donde reposan los tres tronos y jamás doblegado hasta el retorno de la maldición.

Y en la más alta torre de q'Deldye los más altos de entre los altos selenitas deciden no repetir el error de Solaris y que no les gobierne una sola persona. Para que así no pueda ofender a los dioses con su soberbia ni les gobiernen personas vanas e indoctas sino los mejores de entre ellos.

Por ello de entre los tres pueblos selenitas escogen a las tres reinas: de los sabios yngelova a Yrside, la más sabia; de los justos ynlenyva a Lynmi, la más justa, y de los fuertes ynfraeva a Hedae, la más fuerte, que además es la más hermosa de entre todos los q'Delva.

Y gobiernan las tres en paz duradera hasta la muerte de Yrside y el pecado de Hedae, pero eso ocurrió hace mucho tiempo y ya nadie lo recuerda.