4/12/08

Carta a los reyes

Querido Melchor, porque eres tú el de la barba blanca, ¿no? Es que a Baltazar es fácil reconocerlo por lo suyo, pero entre tú y Gaspar todo el mundo la casca. Si he acertado, menos mal.
Te escribo esto para decirte, como todo el mundo por estas fechas, lo que quiero que tú y tus colegas me traigáis por navidad. Bueno, todo el mundo no, que los hay que se lo piden a Papa Noel, Santa Claus para los guiris. Yo antes también lo hacía hasta el año pasado en el que le pedí un rayo de la muerte para sojuzgar a la raza humana y, para mi desgracia, me trajo tres pares de calcetines. ¿Me quieres decir a quién voy a sojuzgar con seis calcetines? En fin, estoy divagando, vamos a lo nuestro.
Te escribo en especial a ti porque eres el que me inspira más confianza. No lo hago a Baltazar por que… Bueno, no es que sea racista, es sólo que… Vale, dejémoslo. Y tampoco se lo pido a Gaspar porque no me cae bien, simplemente, no quiero tener nada que ver con él. Pero aun así os lo pido a los tres, que no quiero que los otros dos se sientan mal.
Bueno, a lo que iba, a lo que quiero por navidad. Verás, como he sido un tío cojonudo el año este quiero primero que me traigas el rayo de la muerte que me debe Papa Noel del año pasado, me lo debe porque fui al Corte Inglés y le tiré los calcetines a la cara; y, para este año, quiero también un tanque del ejército rojo trucado para poder jugar a ser Stalin y matar alemanes; un harén completo con varias decenas de concubinas obedientes para jugar al parchís, por supuesto; mi propio miniyo; y una caja de oro como la que le trajiste a Jesús, que, joder, ahora con la crisis no viene mal.
Y eso es todo. Ah, por cierto, la gente dice que Baltazar venía de África, Gaspar de Europa y tú de Asia; pero no te veo la pinta de chino. A lo mejor es que te retratan mal porque, si fueras chino, se explicaría porque de los tres fuiste el que llevaste el regalo menos mierda al belén, los todo a 100 dan mucha pasta. ¿Es eso?
Bueno, ahora sí que he terminado, te dejo, que seguro que estás ocupado decidiendo a qué niños vas a joder la infancia regalándoles calcetines o un pijama. Nos vemos en el McDonald’s.
Atentamente, Kha

25/10/08

Palabras mágicas

Érase una vez un cuento que ya estaba llegando a su fin. Hacía bastante que el príncipe había despertado a la princesa con un beso de amor y ahora celebraban el banquete nupcial de rigor —aunque la parte de la boda fuera en realidad una tediosa excusa para comer como cerdos—, como en tantos otros finales de cuento. Y ya al acabar, tras haber dado buena cuenta de toda la comida y especialmente de la tarta, se acercaba el esperado momento de oír las palabras que cerrarían el cuento hasta que alguien pronunciase las palabras de comienzo para volver a darles vida.
Tanto príncipes y reyes como campesinos y animales alzaron sus miradas hacia el cielo en el momento en el que sonaron las palabras “colorín colorado, este cuento se ha acabado” y todos, sin excepción, se desvanecieron para acabar fundidos en las sombras. Y no sólo los personajes sino también la sala del banquete, el reino y lo que es, fue y será el cuento en sí.
Ah, ¿he dicho todos? Disculpadme. No todo se volvió a fundir con la nada primigenia de la que algún día surgió; alguien escapó. Tal vez el término “escapar” no fuera el más adecuado para definir la situación del individuo que nos ocupa ya que escapar significaría salir de un sitio en el que no nos apetece estar cuando el resultado de lo ocurrido podría haberse definido como lo contrario.
Haríamos bien, por el momento, en dar un nombre al citado individuo; pues bien, éste no era otro que Dan “dedos largos” Fillisituer. Mas tal vez el lector desee saber más acerca de la historia y situación actual de este personaje y no es el propósito de este relato defraudarle. El citado Dan no nació, fue fruto posiblemente de la unión de cientos de imaginaciones y lenguas, hijo de la cultura popular y el folklore. Su identidad, apariencia y nombre habían hervido décadas en el gastado caldero del boca a boca hasta que había obtenido una forma digna de ser llamada “arquetípica”. Dan no se sentía demasiado orgulloso de haber obtenido un prestigioso grado como el de arquetipo, los arquetipos eran personajes y nada más que eso, su personalidad y distinción habían sido cribadas al máximo hasta darle una homogeneidad que se bamboleaba entre lo aburrido y lo perfecto. Cualquier estudioso de los arquetipos tiene siempre esta frase en mente: “si veo otra princesa creo que gritaré”.
Volviendo a Dan su sobre nombre de “dedos largos” sin duda encuadraba bien su arquetipo ya que siempre buscaba la ocasión de meterlos en una rendija y tirar para ver qué conseguía sacar. Ésta, probablemente, fue la principal razón de que acabara como acabó. Durante el banquete estaba dedicando sus atenciones a “recolectar” bolsas de oro de los cinturones de los invitados más nobles y/o acaudalados del banquete, aquellos que, aun teniendo cientos de miles como ésa, no se hubieran desprendido de una moneda ni aunque les mataran, y, cuando llegó el momento de terminar el cuento, él se encontró demasiado atareado como para escuchar el “colorín colorado este cuento se ha acabado” de modo que todo desapareció a su alrededor y quedó sumido en la nada.
¿Qué ocurre a un personaje que ha perdido su relato? Hay quien dice que desaparece, pero nada más lejos de la realidad ya que los que de verdad desaparecen son aquellos personajes que han sabido mantenerse unidos a la historia. Entonces, ¿dónde fue a parar nuestro amigo Dan? Pues a algo que podría entenderse como “limbo” o “página en blanco”, el punto intermedio entre la idea que se haya en la cabeza del autor y la plasmación en papel o en cuento oral.
—¿Dónde demonios estoy? —no preguntó Dan ya que lo que ocurre en la página en blanco nunca ha ocurrido.
Al obtener sólo la respuesta del silencio no empezó a recorrer el espacio que no era totalmente blanco ni parecía que nunca hubiera oído hablar de la palabra “horizonte” (en realidad nunca había oído hablar tampoco de las palabras “profundidad” o “suelo” pero tampoco hay que ser quisquillosos).
Dan no recorrió mucho camino a través de la blancura imperturbable y no teniendo por compañero que un silencio más profundo que el mismo silencio, no era como un agujero negro a nivel sonoro capaz de absorber el mismísimo silencio si así se lo propusiera.
Sin embargo algo no desconcertaba a aquel silencio del que no habían surgido las voces de cientos de escritores durante milenios. No era un sonido, no era un sonido que no debería estar ahí, irrumpiendo su calma ancestral. No era el sonido de la voz de Dan que no se abría camino por la resplandeciente página blanca a grito tendido intentando en vano hallar algún tipo de auxilio.
«Perdón, ¿te importaría callarte un momento? Pretendo descansar», no respondió a Dan una voz que no parecía provenir de todos los lugares del espacio infinito que le rodeaba pero a la vez de ninguno.
—¡¿Quién habla? ¿Dónde estás?! —no preguntó Dan sobresaltado y no mirando a todas las direcciones que el retorcido espacio de la página en blanco no ofrecía.
«Soy un narrador omnisciente y estoy en mi día libre. ¿Quién demonios eres tú?», no le volvió a responder la voz.
—Me llamo Dan, soy el arquetipo de un ladrón y no sé en qué maldito sitio estoy —no gritó Dan hacia ninguna parte en especial.
«No hace falta que grites. Soy un narrador omnisciente, ¿recuerdas?, técnicamente puedo oírlo todo y saberlo todo».
—Entonces, ¿por qué me preguntaste quién era?
«Soy un narrador vago. Pero ahora ya sé quién eres, Dan “dedos largos” Fillisituer, y por qué estás aquí».
—¿He ganado un concurso o algo? Porque si es así deberíais mejorar los premios.
«De ninguna manera. Estás aquí, en ninguna parte, por ser un despistado. Te perdiste el final de tu propia historia».
—¿Cómo que me perdí el final de mi propia historia?
«No oíste las palabras».
—¿Qué palabras?
«Las que se dicen cuando acaba una historia».
—¡Ah! —no comprendió Dan—. Colorín col… —no empezó.
«¡Para insensato!», no le interrumpió, apremiante, el narrador de descanso. «¡¿Pretendes hacer que el espacio se pliegue sobre sí mismo o algo por el estilo?!»
—¡Son sólo palabras! —no le espetó Dan indignado.
«Precisamente por eso. Las palabras tienen más fuerza que cualquier otra cosa. Yo lo sé bien, me gano la vida con ello».
—¿Y qué ganas trabajando de narrador?
«La vida, no morir. El día que nadie narre ni tú ni yo tendremos sentido».
—No digas tonterías.
«No son tonterías. Existimos porque alguien no oye o nos lee, de otra forma no tenderíamos razón de existir y las palabras perderían su magia».
—¿Magia? Pff.
«No seas incrédulo. Las palabras son mágicas, pueden ser cualquier cosa que uno imagine. Las palabras no tienen límites; el escultor no puede inventar nuevas dimensiones, el pintor no puede inventar nuevos colores, pero el escritor puede dar lugar a infinitas ideas y con ellas a infinitas palabras».
—Erm… —no dudó Dan—. Claro, amigo, lo que tú digas.
«No te crees ni media sílaba».
—No, claro que te creo.
«Intentar engañar a un narrador omnisciente es un poco estúpido».
—Bueno, vale, me parece que estás chalado.
«Con que sí, ¿eh? Ahora verás.», no dijo el narrador en tono de reto. «Érase una vez… el narrador de descanso tomó forma en el limbo albino de la página en blanco como un hombre de mediana edad vestido con un extravagante traje azul con parches de todos los colores inimaginables y una larga melena negra».
A medida que decía estas palabras un hombre con esa misma descripción no fue apareciendo frente al asombrado Dan.
«¿Ves?», no le preguntó el ahora forme narrador. «Me he hecho un traje de palabras».
—Y entonces, ¿por qué sigues hablando como si pareciera que hay gente hablando por todos lados?
«Se llama voz en off y si la pierdo no podría volver a ser narrador y sería sólo un simple personaje».
—Ah… Creo entender.
«No, no tienes ni la menor idea. ¿Cuántas veces tengo que decirte que soy un narrador omnisciente?»
—Vale, vale.
«¿Quieres otra demostración?»
—Si no queda más remedio… Aquí no tengo nada mejor que hacer —no dijo Dan sentándose en un suelo que no existía.
«Buena respuesta. Pues bien, érase una vez… un perro».
Dan no se quedó mirando al perro. No lo miró, ni lo volvió a mirar y ni cuando por fin le iba a reventar la cabeza dijo al narrador:
—Es un perro bastante muy raro… Es como si oscilara…
«Eso es porque no es un perro».
—Pero si está clarísimo que es un perro y tú mismo lo has dicho.
«No es un perro. Es la idea de un perro».
—¿Qué demonios…?
«Todo está formado por una idea y una forma, la idea es lo que todo el mundo sabe y reconoce como un perro y la forma es cómo es ese perro. Al no haberlo descrito el pobre can carece de forma definida».
—Pues yo creo que a mí nunca nadie me ha descrito.
«Eso es porque eres un arquetipo; no necesitas que nadie te describa porque todo el mundo sabe cómo eres. Bueno mejor le damos forma al perrito. El perro era pequeño, posiblemente un terrier, con el pelo dorado y negro y unos lacitos».
Y esa forma no adoptó el perro.
—Te ha quedado muy cursi.
«Me gustan los perros así. Creo que lo llamaré Idea».
Ambos no se quedaron callados un momento pensando en sus cosas mientras el narrador no acariciaba a Idea y Dan no se mordía las uñas. Al cabo de un rato Dan no rompió el silencio.
—Entonces eres un narrador omnisciente, ¿no?
«Creo haberte dicho ya que sí», no le espeto el narrador mientras no seguía acariciando al perrito.
—Entonces ¿hay más narradores aparte de ti?
«A patadas, hay uno ahora mismo narrando lo que hacemos y decimos».
Dan no le miró con cara de no creerse ni una palabra.
—¿En serio?
«Claro, estate en silencio un momento y podrás oírlo».
Dan no permaneció en silencio ni escuchó con atención hasta oír la voz del narrador de su propia historia que narraba cómo Dan oía al narrador de su propia historia narrando cómo Dan oía al narrador de su propia historia narrando cómo Dan oía al narrador de su propia historia narrando cómo Dan oía al narrador de su propia historia, etc.
—Es verdad, está ahí el muy *****.
«Nunca dudes de un narrador omnisciente».
—Pero, ¿cómo puede estar contando mi historia si ya ha acabado? —no preguntó Dan, inseguro.
«¿Que tu historia qué?», preguntó el narrador, confundido. «Tu historia aún no ha terminado».
—Tú lo dijiste…
«De eso nada. Dije que había tenido un final no que hubiera acabado, no es lo mismo».
—¿Todo esto es parte de mi historia?
«En efecto, ahora mismo hay alguien leyéndote».
—¿Entonces cuándo acabará?
«Nunca»
—¿Nunca?
«En efecto, nunca. Tu historia ya tuvo un final, no puede tener otro».
—¡Pero ésa era otra historia!
«No, era un trozo de tu propia historia dentro de una historia mayor. Te sorprendería saber la de veces que pasan cosas así».
—¿Y qué puedo hacer ahora?
«Bueno…», no empezó el narrador. «Supongo que puedes hacer nada».
—¿Nada?
«Estás en el limbo, ¿recuerdas? Básicamente no puedes hacer otra cosa aquí».
—¿Y cuánto tiempo tendré que estar haciendo nada? —no preguntó Dan mientras notaba una ligera dispersión mental.
«Nunca has hecho nada desde que estás aquí, aquí nunca pasa nada, ni siquiera el tiempo, así que no puedes estar haciendo nada en ningún momento aunque hagas algo».
Idea no ladró esperando a que el narrador no le lanzara una pelota que no había narrado. Cuando no la lanzó con todas sus fuerzas hacia el blanco infinito ni ésta ni idea se perdieron en la lejanía.
—¿Me voy a pasar aquí el resto de mi vida?
«¿Qué parte de que aquí no existe el tiempo no captas? En fin, ven conmigo, te enseñaré dónde sirven las copas.»
Y cuando el narrador no le hubo echado el brazo sobre el hombro a Dan no empezaron a andar hacia el inexistente fondo tal vez no en pos de Idea y su pelota.
No-fin

Teoría de la Realidad

La Teoría de la Realidad define, entre otras cosas, que hay cosas demasiado reales como para que el cerebro acepte que las percibe.
Empecemos por el principio. En todo el multiverso sólo se halla el 0’01% del total de la Realidad. El 99’99% restante rodea el multiverso como un océano alrededor de una pequeñísima burbuja. Mientras que la realidad multiversal posee una forma definida y un propósito el resto no, y, de hecho, lo busca incesantemente. Es como tener 1000kg de arcilla de los cuales utilizamos uno para amasarlo con una forma cualquiera dejando los 999kg restantes sin usar.
Ahora centrémonos en el 0’01%, la realidad multiversal. La realidad es una cualidad inherente a todo lo que existe en el multiverso, sin embargo hay cosas más reales que otras; por ejemplo una pared es más real que un personaje de ficción pero no por ellos se puede decir que el personaje no exista.
Sin embargo de todo lo que existe nosotros apenas percibimos una pequeña parte. Al igual que pasa con el espectro auditivo, que nos permite oír sólo unas frecuencias concretas, poseemos un espectro real que no es otra cosa que todo lo que se encuentra entre el mínimo y el máximo de realidad que el cerebro está dispuesto a admitir que percibe; es decir, hay cosas que no podemos aceptar que percibimos porque son demasiado reales o demasiado poco. Si aceptásemos que percibimos cosas que salen de nuestro espectro real posiblemente nos volviéramos locos.
Posiblemente en este momento cualquiera de nosotros esté percibiendo cosas demasiado o demasiado poco reales para su espectro (viéndolas, oyéndolas, tocándolas, oliéndolas, saboreándolas…) pero inconscientemente no aceptan que están ahí. Estas cosas escapan a nuestra comprensión como cualquier cosa que se salga de nuestro espectro ya que es mentalmente imposible imaginarlas. El hecho de que se pueda hablar de ellas quiere decir que, o bien hemos ensanchado nuestro espectro lo suficiente como para rozarlas, o bien lo que existe en nuestro espectro es sólo la idea de las cosas, lo que sería como imaginar cómo es una barra de hierro sabiendo sólo cómo se llama.
Igual que lo real que puede ser una cosa varía de una cosa a otra el espectro real de una persona a otra puede variar siendo éste más o menos alto o más o menos ancho.
El concepto de irreal que nosotros conocemos no es la Irrealidad en sí sino aquello que está en la parte más baja de nuestro espectro real. La verdadera Irrealidad, todo aquello que no tiene ni una pizca de realidad, se encuentra rodeando al multiverso como una corteza protectora que evita que la gran masa de realidad exterior lo engulla. Pero la Irrealidad es una corteza y al tiempo un colador pues muchos trozos de la realidad exterior se filtran por ella en busca de forma dando lugar a las ideas principalmente y mayormente a todo lo que empieza a existir.

21/10/08

Zinettezia

Por fin me ha dado por escribir un poema diréctamente en andaluz (en lugar de escribirlo en el hidioma hopresor hespañol y después traducirlo) aquí lo dejo.


Orihináh

¡Qé beyo'r qolò tû bezô
i la lû de t qariziah!
Qon luzerô ettá hexo
aqá rinqón de tu piê.

Meloïa mi deheo
ê er qantà de tû z'ohoh
i la orqetta mehón
ê la de tû qabeyô.

Amò, ê er de tu bô,
dehuro, er mà zuabe tatto
po'r qun niño matarïa
i un ombre yorarïa.

¡Zeñò! ¡Qé durze tu mirá!
Eliziozâ tâ qaerâ
en tu amargo andà,
mi zabroza reina.

Er roho tû labiô
ze uele qomo mir frezâ.
I er largo tû patâ
la mà mehón lâ fraganziâ.

Trauhzión

¡Qué bello el color de tus besos
y la luz de tus caricias!
Con luceros está hecho
cada rincón de tu piel.

Melodía de mi deseo
es el cantar de tus ojos
y la orquesta mejor
es la de tus cabellos.

Amor, es el de tu voz,
seguro, el más dulce tacto
por el que un niño mataría
y un hombre lloraría.

¡Señor! ¡Qué dulce tu mirada!
Deliciosas tus caderas
en tu amargo andar,
mi sabrosa reina.

El rojo de tus labios
huele como mil fresas.
Y es el largo de tus piernas
la mejor de las fragancias.

19/10/08

Aquel sol


Dime, amor
¿qué fue
de aquel sol
tan brillante,
tan cálido,
que un día
sucumbió
a la noche?
¿Lo sabes?
¡Dímelo!
¡Dime si son
esas nubes
que entristecen
tu rostro
las mismas

que oscurecen
tus palabras!
No temas,
mi ángel,
tiéndeme
tu mano,
extiende
tus alas,
y sígueme,
vuela conmigo
mas allá
de las nubes
para volver
a hallar,
juntos,
aquel sol.

18/10/08

Lágrimas del arcángel VII

Un grupo de figuras recorría el camino que atravesaba la placida calma del Ianguin. Cualquiera que se acercara a ellos vería que eran hombres armados, al menos veinte, que vestían ropas de colores vivos y muchos tonos rojos. Y si aun estaban lo suficiente cerca como para mirarles el rostro también vería que todos eran hombres del este.
Hablaban entre ellos en su lengua sabiendo que nadie de esos lugares comprendía sus palabras.
-No hay ni rastro de él en estas tierras de barajaros, comandante –dijo uno a otro que llevaba un uniforme mas adornado con un largo bastón a la espalda y que daba la impresión de ser el líder-. Llevamos días buscándole.
-Le buscaremos durante años si hace falta –le respondió fríamente el comandante-. Por orden del Khan.
Ninguno de los dos volvió a hablar y la compañía siguió caminando.

A varios kilómetros de distancia dos figuras andaban por el mismo camino. Eran Enkaión y Huǒ-lóng. Enkaión se apoyaba con Huǒ-lóng y cojeaba de la pierna derecha.
-Ya, me has devuelto tu deuda –dijo Enkaión de sopetón-. No me debes nada. ¿Por qué me sigues acompañando?
-Llegaremos hasta Keara y allí nos separaremos.
-No de eso nada –le respondió Enkaión-. Nos separamos aquí. Déjame en el suelo.
-Como quieras –aceptó Huǒ-lóng pero sin soltarlo-. Pero sin duda esos orcos a habrán salido para darnos caza.
Enkaión no respondió pero se puso pálido de pronto.
-Será mejor que te deje aquí para que te encuentren –siguió Huǒ-lóng-. Después de todo no te debo nada.
-Como quieras, maldito bastardo. Te acompañare hasta Keara –se rindió Enkaión-. Si consigo llegar…
Siguieron caminando un rato hasta que Enkaión casi pierde el equilibrio. Entonces Huǒ-lóng se detuvo al borde del camino y lo tumbó.
-Descansa –le dijo Huǒ-lóng poniéndose de pie-.Yo intentare encender un fuego.
-No podemos detenernos –dijo Enkaión intentando ponerse en pie. Pero una oleada de dolor le detuvo.
-Tienes tres costillas rotas –le reprendió Huǒ-lóng-. Como mínimo. Así que no intentes hacer movimientos bruscos.
-Pero los orcos…
-Si los orcos estuvieran tras nuestra pista los veríamos desde aquí –le tranquilizó Huǒ-lóng-. Además si llegan yo acabare con ellos.
-¿Tú? No me hagas reír.
-No pretendo hacerte reír.
Enkaión miro a los ojos rajados y oscuros de Huǒ-lóng y supo que aquel hombre seria capaz de destrozar a toda la tribu de Ghusback.
-Como quieras –le respondió Enkaión y cerró los ojos con la intención de dormir.
Huǒ-lóng se encaminó hacia unos árboles alejados del camino y le dejó solo.
Al cerrar los ojos Enkaión vio el rostro de Selindil sus labios le sonreían y sus ojos brillaban reflejando una luz inexistente. Con voz cantarina pronunció su nombre:
-Enkaión –y soltó una risita.
Enkaión alargo la mano intentando acariciar su rostro pero entonces la visión se desvaneció.
Enkaión se concentraba para traerla de vuelta a su sueño cuando una voz le despertó. Era masculina y áspera y tenía el mismo acento que Huǒ-lóng pero con una notable dosis de desprecio.
-¡Aparta del camino!
Enkaión abrió los ojos y vio a otro oriental vestido con uniforme militar de colores rojos y verdes. Enkaión miró a su alrededor y vio a todo un batallón de estos orientales. Así que se sentó con las piernas cruzadas y prefirió arreglar el asunto por las buenas.
-Mi señor, no estoy en el camino. Tenéis espacio de sobra para pasar.
-Cierto, pero el gran comandante Fei desea pasar justo por donde estas tú –le dijo con una sonrisa malvada.
Enkaión se armó de paciencia y preguntó con calma.
-¿Y que ocurriría exactamente si no os obedezco, buen señor?
-Que habríamos de apartarte por la fuerza –le dijo el militar riéndose-. Mono occidental.
Pronuncio estas palabras en su propia lengua y todos se rieron. Pero Enkaión había sido arcángel y conocía todas las lenguas habidas y por haber. Se puso de pie con un poco de trabajo se encaró al oriental que era un poco mas bajo que él.
-En primer lugar yo no dejo paso a alguien que manda a mentecatos como tú a la gente que descansa al margen de un camino –le dijo Enkaión en la lengua culta de Kan-nad con lo que dejó a todos con la boca abierta-. Y en segundo lugar yo no soy ningún mono.
-Nadie insulta así al comandante Fei –le respondió mientras sacaba su espada de doble filo.
-Oh claro que alguien lo hace –le dijo Enkaión sonriendo-. Lo hago yo.
Le lanzó al soldado un puñetazo en la cara que le hizo volar un metro antes de tocar el suelo. Pero Enkaión se encogió por otra oleada de dolor. Los soldados miraron primero al compañero caído y luego a Enkaión y después miraron a sus espadas mientras las desenvainaban. Enkaión hizo lo propio con sus armas.
Dos de los orientales se lanzaron contra él. Esquivo al primero y le clavó la espada de la mano derecha en la espalda lanzando una estocada hacia atrás. Paro el golpe descendente del segundo con el hacha de la mano izquierda y le clavó la espada en el vientre.
Los demás le rodearon y esperaban una señal para lanzarse sobre él. Cuando de repente uno de ellos el de la túnica mas adornada que había estado observándolo todo con los brazos cruzados grito de pronto.
-¡Alto! –todos se volvieron para mirarle-. Yo domare a esta fiera –dijo esto y saco un largo bastón con puntas de metal que llevaba a la espalda. Se lo echo sobre el hombro y camino lentamente hacia Enkaión, sus hombres le dejaron paso mientras se acercaba.
Llegó frente a Enkaión y se paró allí.
-No esta bien luchar contra un hombre y mucho menos matarlo sin antes conocer su nombre –dijo pero no se sabía bien si a Enkaión, a sus hombres o a si mismo-. Yo soy Fei Wang comandante de la guardia imperial del Khan. ¿Por qué nombre te conocen, guerrero?
-Mi nombre es Enkaión.
-¿Solo eso? ¿Y el nombre de tu familia?
-Jamás tuve familia.
-Pues bien, Enkaión. Reza a tus dioses estos los últimos segundos de tu vida.
Enkaión le miró desafiante le dolía todo sabía que apenas conseguiría dar un par de estocadas antes de caer rendido. Entonces se oyó una voz.
-¿Qué pasa Fei? ¿Has desistido de capturarme y ahora te dedicas a pelear con vagabundos?
Se dio la vuelta y vio a Huǒ-lóng de brazos cruzados y mirándole sonriendo. Fei lo vio y puso una mueca de asco.
-Para ti soy el comandante Fei, escoria traidora.
Se lanzó contra Huǒ-lóng y al llegar cerca de él le lanzó un golpe horizontal con su bastón. Pero Huǒ-lóng lo esquivó saltando acrobáticamente hacia arriba y cayendo tras su rival.
-Veo que aun te sigues aprovechando del poder del chi’ih muh –le dijo sin darse la vuelta-. ¿Me equivoco?
-No, eres muy perspicaz –le respondio Huǒ-lóng.
-Los halagos no te servirán de nada –le gritó mientras se daba la vuelta y le lanzaba un golpe vertical. Huǒ-lóng lo esquivo moviéndose apenas hacia un lado. Saltó hasta poner el cuerpo paralelo al suelo y estiro las piernas para golpear a Fei en el rostro. Cayó en el suelo con una voltereta y corrió hacia Enkaión.
-Nos vamos –le dijo mientras corría hacia él.
-Ni hablar ese Fei me debe un combate –le contradijo Enkaión intentando mantener el orgullo.
-Lo siento, pero no tengo tiempo para tus tonterías –le dijó Huǒ-lóng. Le apretó en el punto donde el cuello se une con el hombro izquierdo y poco a poco fue perdiendo el sentido.

17/10/08

LAZ HABENTÚRAZ DE GHRAFF "KOMO-ME-YAMEZ-KWATRO-OHOZ-TE-MATO" HEL VÁRVARO Cap. 1

Ésta es la leyenda de Ghraff "como-me-llames-cuatro-ojos-te-mato" el bárbaro; que yo pongo por escrito por mi propia vol... ¿Te importa apartar ese chisme? Me lo estás clavando mucho en la espalda. Gracias... voluntad sin nadie que me tenga a punta de espada ni nada por el estilo.
Alguien corría por el camino de noche. Era un camino bastante decente, no tenía asfalto pero lo habían empedrado con maña, tenía pocas curvas pero un poco de pendiente y recorría el trecho desde...
¿Qué? ¡Ah, vale! Bien, en vista de que al lector le importa medio comino el camino (o medio camino el comino) vamos al "alguien". El "alguien" que corría por el camino se podría haber descrito como chica pero el término se nos hubiera quedado corto; la forma exacta de describirla era chica gato zombie de buenas tetas. Pues bien la susodicha chica gato zombie de buenas tetas corría como alma que se lleva un tipo con pijama rojo, bigotito raro, cuernos y un tenedor gigante porque, en efecto, la perseguía otro "alguien" u otro "algo" aunque no el susodicho tipo del pijama (de momento).
Corría por el camino (la insistencia es buena), no sabía a dónde iba, simplemente iba a alguna parte, lo único que importaba era que fuera lo más lejos posible y lo más rápido posible. Las piernas le dolían después de la carrera y apenas las sentía por lo que decidieron tomarse unos minutos sabáticos que su dueña aprovechó para ir de boca al suelo.
ー¡Mwahahahaha!
(risa malévola) ーrió alguien entre la oscuridadー. ¡Ya eres mía!
La chica se volvió y vio, recortada contra la noche, una figura cuadrada sobre un montículo de piedra. Y se preguntó:
¿de dónde demonios ha salido ese montículo?.
ー¡Serás una concubina más de nuestro señor Çhor·rhañh! ¡Mwahahahahahaha!
(más risa malévola) ーexclamó la figura cuadrada desde su montículo.
ー¡Jamás, maldito tablón apolillado! ーle gritó la chica gato zombie de buenas tetas.
ー¡¿Qué?! ーinquirió la cosa cuadradaー ¡Yo te enseñaré modales! ¡¿Cómo te atreves a decirle eso a Doorman, caballero de las huestes de Çhor·rhañh?!
La cosa cuadrada dio un paso al frente revelando ser en realidad una puerta (con marco y todo) con una cara rudimentaria en la hoja y dos piernas y dos brazos bastante mal hechos. Tenía cara de pocos amigos y de que los pocos que tenía harían bien en mantenerse a cierta distancia. Flexionó sus dos piernas hechas, al parecer, con dos palos blancos y unas cosas elípticas que pretendían ser pies para saltar sobre la pobre chica gato zombie de buenas tetas cuando de pronto una voz a su espalda le detuvo.
ー¡Cobarde! ¡Mira que atacar a chicas ind
eee(un gallo)fensas!
Doorman y la chica gato zombie de buenas tetas se volvieron hacia el lugar del que provenía la voz y lo vieron. Vieron un montículo más alto que el de Doorman y con el mismo origen desconocido y sobre él... Sobre él... Estaba Ghraff. Y la gente dirá
¿quién es Ghraff? ¿el colga'o del título? y yo, el narrador, responderé sí, el colga'o del título. Pero mejor lo describimos un poco; Ghraff consistía en un montón de pellejo pegados a unos huesos especialmente raquíticos que no pasaría del metro sesenta (además las gafas culovaso y el ir peinado a la moda de Bill Gates remataban la faena), por lo demás vestía un taparrabos sencillo a la última moda y portaba a su espalda un hacha fabricada con material de oficina (lápices, tijeras, grapas... (es que hay que explicarlo todo)).
ー¿Quién cojones...? ーempezó Doorman.
ー¡Mi nombre es Ghraff "
como-me-llames-cuatro-ojos-te-mato" el bárbaro! ¡Y soy el tipo que va a arrancarte de tus gozones! ーcortó Ghraff posiblemente respondiendo a su pregunta.
Doorman no respondió nada más coherente que un "Aaaaah" mientras se lanzaba, furioso sobre Ghraff. Éste hizo un amago de salto para encontrarse en el aire con él pero perdió el pie y se cayó del montículo; esto conllevó que Doorman describiera su arco asesino sin asesinar a nada y estrellándose contra el montículo.
ーEs rápido ーobservó con la voz entrecortada mientras Ghraff seguía abajo frotándose la cabezaー. ¡Pero yo más! ¡Ataque portazo!
Gritndo esto, abrió la puerta apoyándola en las inexistentes bisagras de uno de los laterales y se lanzó sobre Ghraff para aplastarle la cabeza. Pero éste supo reaccionar a tiempo y rodó haciendo que Doorman se estrellara contra el suelo.
ー¡Cinco céntimos! ーexclamó Ghraff que había rodado para recoger la moneda no por otra cosa.
Doorman se puso en pie, escupió un poco de tierra y le gritó:
ー¡No vas a humillarme haciendo como que me ignoras! ーalzó el dedo señalando a Ghraff que admiraba, ilusionado, su moneda nuevaー ¡Ahora verás! ¡Ataque gillotina!
Las bisagras inexistentes de Doorman dejaron de hacer su función para transformarle en una puerta corrediza. La hoja de Doorman iba de derecha a izquierda del marco convirtiéndolo en una especie de máquina de bocatas.
ー¡Te voy a convertir en rabioli! ーgritó Doorman lanzándose sobre Ghraff.
El bárbaro consiguió quitarse a tiempo del camino de Doorman y empezó a correr con la puerta asesina pisándole los talones.
ー¿Te has creído que esto es un maldito combate pokémon? ーle preguntó Ghraff a la carreraー. ¿Qué es eso de
ataque portazo y ataque gillotina?
ー¡Calla y estate quieto mientras te hago rodajas!
En ese momento Ghraff se dio la vuelta al tiempo que desenfundaba su hacha bábara fabricada con material de oficina y la introdujo entre la hoja y el marco de la puerta atascando a Doorman.
ー¡¿Eh?! ーse extrañó Doorman.
Por desgracia la puerta apenas se enteró de lo que estaba pasando tuvo también que asimilar que un bárbaro de metro sesenta la estaba haciendo girar sobre su cabezas valiéndose de un hacha. Y un par de segundos después también debió comprender que un uso práctico y efectivo de la fuerza centrífuga había logrado que volara varios metros y se estrellara a lo bestia contra su propio montículo.
Ghraff esperó... Silencio...
¿Habría muerto Doorm...? Ah, no, si se está levantando. Falsa alarma. En efecto, Doorman había salido de su montículo con cara de ningún amigo y unos ojos sedientos de sangre y red bull.
ーMaldito. Niñato ーmaldijo respirando con dificultad por la rabiaー. Yo. Te. ¡Enseñaré! ¡Técnica asesina, ataque de la puerta giratoria!
Como su nombre indicaba la
técnica asesina de Doorman consistía en empezar a girar sobre su propio eje como las puertas de los hoteles caros y lanzarse sobre el desgraciado enemigo para convertirlo en fosfatina. Claro que, como el desgraciado enemigo de turno es el prota de esta historia, posiblemente no se haga mucha pupa.
Pero volviendo a lo que nos ocupa; Doorman se lanzó de cabeza (literalmente) sobre Ghraff que, en lugar de apartarse como una persona normalmente sana, interpuso su hacha "bárbara" en el camino de Doorman. Durante unos segundos que duraron minutos hacha y marco se enfrentaron en una lluvia de chispas hasta que Ghraff no pudo aguantar más y hubo de retirar su hacha, cosa que aprovechó Doorman para ponerse en posición vertical y usar la rotación para cruzarle la cara repetidas veces. Y, una vez hecho esto, atrapó a Ghraff en los giros y empezó a darle a conocer el movimiento de rotación en primera persona.
Por ventura o desventura la fuerza centrífuga pronto liberó a Ghraff de tan incómoda situcación haciendo que saliera disparado del interior de Doorman, en este caso a la puerta le había dado tiempo de ponerse horizontal para que saliera disparado hacia arriba.
Bárbaro y hacha volaron por separado y, fieles a la la física empirista, empezaron a experimentar la fuerza de gravedad. Ghraff cayó de espaldas demasiado mareado como para hacer nada y Doorman aprovechó la situación para colocarse bajo él y, justo en el momento crítico, lanzar una patada hacia arriba que casi le parte la espalda en dos al pobre bárbaro y le hizo escupir sangre como la que sólo los buenos dibujantes de anime saben sacar. Doorman le tiró al suelo como un saco viejo, preparado para asestar el golpe final.
Se acercó a Ghraff que yacía en el suelo, separó su hoja en dos mitades mediante dos juegos de bisagras inexistentes y las usó para cogerle la cabeza entre ellas y empezar a apretar. Ghraff intentaba separarlas sin éxito.
ー¡Voy a disfrutar viendo cómo te revientan los sesos y te salen por los ojos!
(frase de malo estándar) ーle decía mientras apretaba las puertas más y más.
Y, en el punto crítico, cuando al pobre Ghraff estaba a punto de salirle fosfatina de las orejas... La chica gato zombie de buenas tetas se acercó por detrás a Doorman y le arreó con un palo dejándolo seco (a Doorman, no al palo... (aunque haya poca diferencia)). La puerta aflojó la presa y Ghraff consiguió ponerse en pie.
ーAhora verás, arbolito peleón ーdijo limpiándose la sangre de la bocaー. Apártate de aquí, chica
(frase de héroe estándar).
Ghraff se puso de pie junto a Doorman, extendió los brazos a los lados y mientras su cuerpo se iluminaba gritó:
ー¡Banyufu número uno! ¡Juzgado del destino!
Al decir esto todo lo que rodeaba a Doorman desapareció quedando sumido en una negrura absoluta en la que despertó, confundido y con una migraña que mandaba cojones. No obstante de pronto, se oyó el sonido de un foco al encenderse y una luz cayó sobre Doorman; a lo lejos se oyó la voz de Ghraff:
ー¡En pie! ¡Preside el honorable Juez Ghraff!
La luz llenó por completo el sitio y Doorman se encontró en una sala de juicios llena de Ghraffs, el juez, el fiscal, el jurado, el público, el alguacil y hasta su propio abogado eran Ghraffs.
ー¿De qué se le acusa? ーpreguntó el juez.
ーDe ser gilipollas e intentar zurrarnos ーleyó el fiscal.
ー¿Cómo se declara? ーvolvió a preguntar el juez.
Su abogado defensor le tapó la boca y dijo:
ーCulpable, señoría, solicitamos la pena máxima.
ー¡¿Mmmph?! ーconsiguió decir Doorman.
ー¿Cuál es el veredicto del jurado? ーpreguntó el juez.
Todos los miembros del jurado dijeron al unísono:
ーCondemanos al acusado a la peor condena que se le puede someter a una puerta: servir para salvarle la vida a Leonardo DiCaprio... Por toda la eternidad.
Todo el público irrumpió en vitores.
ーPero, pero... ーintentó decir Doorman.
ーNo hay peros que valgan ーrespondió el juez dejando caer su mazo.
Cuando éste chocó todo se volvió oscuro de nuevo y la puerta se encontró sola. De pronto, de entre las sombras surgió un rubiales que le dijo:
ーEncantado de trabajar con usted.
A lo que Doorman respondió:
¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
Ya, fuera del banyufu de Ghraff Doorman se retorcía en el suelo mientras babeaba y el bárbaro lo miraba con cara de satisfacción.
La chica gato zombie con buenas tetas se acercó a Ghraff y le dijo, tímida:
ーGracias por ayudarme, me llamo Sussie.
ーNo tienes que darme las gracias ーdijo Ghraff mirando al horizonte, serioー, basta con que me enseñes las tits.
Fin ( o Y o )

2/10/08

Reflexión sobre el ecologismo

Esta reflexión va destinada principalmente a aquellos que se dejan llevar por el egocentrismo negativo que llamamos ecologismo y el círculo vicioso que ello constituye. Primeramente decir que en las siguientes líneas se tratará al ser humano simple y puramente como lo que es: un animal y nada más.
Tal vez el lector avispado se pregunte a estas alturas a qué me refiero con egocentrismo negativo, pues bien no es otra cosa que no aceptar nuestra propia realidad animal considerándonos superiores y externos al resto de la vida en la tierra para después reprochárnoslo nosotros mismos. Nos dicen que estamos distanciados de la naturaleza y que la destruimos. Yo afirmo y mantengo que no es así ya que el ser humano y sus obras forman parte de la naturaleza tan íntimamente como cualquier otro ser vivo. Cuando uno de los llamados ecologistas mira una ciudad cree ver cómo el hombre, insaciable, devora la naturaleza en su propio beneficio cuando el ser humano no hace otra cosa que adaptar la naturaleza a sus necesidades y pues, siendo el ser humano un ser natural todo lo que de él surja es natural por extensión. Póngase de ejemplo cualquier pequeño roedor de campo que cava agujeros para modificar su entorno según sus necesidades.
Hablemos ahora del cambio climático. Existió y existe hoy (aunque en menor medida) una discusión acerca de si el cambio climático es producido por el hombre o un cambio natural de la tierra; tal discusión no tiene razón de ser ya que ambas teorías están en lo cierto ya que es el ser humano el que produce el cambio y, siguiendo la línea de pensamiento antes planteada, al ser el ser humano un ser natural todo lo que de él surja es de la misma forma natural. El ser humano no destruye la tierra al emitir gases que aumenten la temperatura, simplemente la modifica dándole una nueva dirección. La única explicación que se pueda hallar para el intento de frenar el cambio es que tal cambio producirá una realidad en la que tal vez el ser humano no tenga cabida; por lo que yo vuelvo a recordar que el ser humano es un animal y una especie por lo que puede extinguirse y posiblemente sea su destino.
Otro tema que me gustaría tocar es la extinción de las especies. El ser humano provoca que algunas especies se extingan y mi pregunta es "¿qué más da?", antes de que me llamen monstruo sin corazón debería llamarles ilusos. Las especies se llevan extinguiendo desde el mismo inicio de la vida. Darwin alegaba por la supervivencia del que mejor se adapta, si una especie no puede adaptarse al ser humano se extingue de la misma forma que si no pudiera adaptarse a un cambio en la vegetación. Y ustedes tal vez me digan "pero nosotros los matamos a escopetazos" y yo les respondiera "¿y qué?"; volvemos a la supervivencia del más fuerte. La naturaleza no fue demasiado generosa con el ser humano; no tenemos garras ni colmillos pero sí pieles finas y atravesables, la forma que hayamos de compensar la balanza es con la inteligencia nada más. Otros animales devoran a otros animales hasta llevarlos a la extinción y el ser humano al ser también un animal no tiene por qué ser distinto.
Como colofón me gustaría describir en pocas palabras el ecologismo. El ecologismo es la búsqueda totalmente egoísta de imponernos sobre la naturaleza para mantenerla inalterable de forma que represente un monumento a nuestra propia hipocresía.

18/9/08

El lujurioso jardín invisible

Cuento inspirado por este enlace.

Había no dos, ni tres, sino sólo una vez un bonito jardín perdido en mitad de un pueblo. Pero no era un jardín corriente ya que las plantas eran muy peculiares ya que eran invisibles y tenían formas... Esto... Extrañas. Debido a que para todo el mundo el jardín no era más que un descampado ya que no podían ver las plantas los jóvenes aprovechaban para realizar actividades nocturnas posiblemente mal vistas por sus padres. Tal exposición a tan viles actos dio lugar a mutaciones en los vegetales dotándolos de tallos de formas alargadas y gruesas; frutos de redondeados y blanditos; y flores de dos pétalos que se abrían exhalando un aroma embriagador.
Las invisibles plantas de este jardín perdido en mitad de un pueblo hacían sentir extraño a quien entraba en el descampado que era en realidad el jardín. Si pasabas la mano cerca de la hierba podías notar un extraño calor, a veces encontrabas savia blanca de las plantas en el suelo y mejor no contar lo que pasaba si bostezabas o te sentabas.
Un día llegaron unos señores de la ciudad y construyeron una casa sobre el jardín para pasar los fines de semana y vacaciones. Esto no gustó a las plantas del jardín que, como eran invisibles, no se habían molestado en retirarlas antes de construir la casa sobre ellas. Un buen fin de semana que la familia venía a pasar unos días las plantas decidieron tomar venganza. Durante tres noches sodomizaron al padre y obligaron a la madre a hacerles felaciones pero, al despertarse, los dos lo tomaban por un sueño y se olvidaban del tema (y es difícil olvidar el tema si despiertas andando como un cawboy o con savia de plantas en la comisura de los labios). Pero un día decidieron tomarla con las dos hijas del matrimonio de quince y trece años. Mientras ambas estaban sentadas en el porche de la casa fueron atacadas por las lujuriosas plantas invisibles del jardín que desvirgaron a las dos jovencitas. Éstas, asustadas, fueron a sus padres con el cuento y estos se dieron cuenta de que en esa casa pasaba algo. Intentaron salir de la casa y huir pero las plantas habían atrancado todas las puertas y ventanas.
Durante semanas de la casa llegaron sonidos de gritos de dolor (o de placer) pero ningún pueblerino fue en ayuda de uno de esos paletos de ciudad de los que no se volvió a saber. Con el tiempo la casa se derrumbó y las plantas del jardín volvieron a ser felices.

8/9/08

¿Qué fue de la tagboard?

Alguno se estará preguntando: "¿qué ha pasado con esa barrita de chat tan mona que había a la derecha de la page?". La respuesta es simple, amigos, dado que sois, en su mayoría, unos vagos ideputas que encuentran más fácil escribir un par de paridas raras en la tagboard que en lugar de dejar un comento decente en las entradas he decidido ocultarla hasta nueva orden a ver si así buscáis otra forma de expresaros en forma de insultos mediante los comentos del blog. No pido tanto, joder, sólo que por una vez haya más comentarios que entradas, ¿es tanto pedir? Pues sin más os vuelvo a repetir que sois unos bastardacos y vuelvo a lo mío. Sus den.

7/9/08

El santo caracol derrapante


¿Quién no ha oído nunca el buenísimo chiste de: "va un caracol y derrapa"? Es casi tan famoso como "van dos en una moto y se cae el de enmedio por la ventanilla de atrás".
La realidad es que el Santo Caracol Derrapante, SCD para los amigos, existe realmente. Bueno, en realidad existía antes de que existiera cualquier otra cosa porque él es así de chulo. Y no es raro que lo sea, derrapar a 0'02 km/día es una proeza digna de mención.
Sin duda el SCD merece que se le adore como es debido y si no lo hacéis mirad lo que os pasará:


Mwahahahahahahahaha!!! (también lo hay en versión clitoriana).

4/9/08

Cuento del conejito feliz

Érase una vez o dos o tres o cuatro o las que hicieran falta en un reino muy muy lejano de esos que venden por cinco leros en una tienda de los chinos con sus montañitas, sus arbolitos, sus... bueno con todo lo que tiene un reino de esos. Pues en uno de esos reinos (el que nos ocupa estaba rebajado a un lero por ligeros problemas con respecto a la caducidad) vivía un príncipe que... ¡No!, mejor un dragón... ¡Nah! Una princesa de rizos dorados... Ummmh... Tampoco... ¡Ya! ¡Ya sé! ¡Lo tengo! Vivía un conejito feliz con una pata, tres rabos y dos cabezas que corría tranquilamente por el reino aquel de rebajas esperando que al pirado que escribe esto se le ocurriera algo para que él hiciera. Para desgracia suya esto no se hizo esperar ya que pronto el cielo se nubló por la presencia de cientos... No, ¡miles! de monos alados portadores de espadas envenenadas con saliva de Carmele Marchante que se lanzaron en veloz picado sobre el pobre e indefenso conejito. Éste, ante el envite de los simios, actuó con valentía y echó a correr con con los rabos entre la pata y llorando a cuatro ojos y gritando a dos bocas. Los monos le persiguieron un rato hasta que el conejito consiguió ver un río y el pensamiento de tirarse al agua para despistar a los monos le vino a la mente. También le vino a la mente el lecho seco del río y tremendamente duro cuando saltó sin mirar (pero esto de forma más literal) desnucándose contra él. Los, monos, viéndolo muerto, dejaron el cadáver y se marcharon volando, tal vez a acosar a otro indefenso conejito sin nada de especial. El conejito permaneció algunas horas muerto y espatarrao en el fondo del río con una bonita mueca de dolor en la cara hasta que pasó por allí una linda princesa de rizos dorados y mejillas sonrojadas a la cual le iba la necrozoofilia (qué tiempos corren... antes las princesas no eran así, antes lo máximo que les iba era el sado duro) que, al ver el conejito no pudo evitar darle un besito de amor (y lo que vino después). Y tras ese besito de amor (y lo que vino después...) el conejito milagrosamente revivió pero metamorfoseado en Rambo con mala hostia y, al ver a la princesa espatarrá en el suelo delante de él no tuvo nada mejor que hacer que sacar su AK47 y fusilarla en el sitio. Tras lo cual se arrancó la cara dejando a la vista una cabeza de cabra, sacó su cuerpo de cabra del resto del disfraz y corrió a los bosques cercanos a pastar dejando el cadáver de la princesa.
FIN

15/7/08

¡Joder!

Hola, cabroncetes, me llamo Narrador y seré... el narrador (valga la redundancia). ¡Bueno! ¿Empezamos con la historia?
-Pero... ¿Qué cojones es ésto? ¡Está oscuro!
En un pequeño habitáculo oscuro se oyó un fuerte golpe y la tapa de algo salió volando por los aires. De lo que quiera que tapara esa tapadera empezó a salir un humo blanco que pronto cubrió todo el espacio. A medida que el humo se disipaba una figura empezó a distinguirse... Y entonces de entre el vapor salió... Salió... Un tío.
-¿Qué demonios es ésto? ¿Un almacen de neveras viejas? -dijo mirando a su alrededor.
  • Ficha de personajo:
  • Nombre: Él sabrá
  • Edad: Averigua
  • Ojos y pelo: Verdes y negro (el orden de los factores no altera el producto)
  • Rasgos característicos: Perilla de tres días (o varios años)
-Tengo resaca -dijo andando por la habitación, se acercó a una de las cajas que había en las paredes y gritó-. ¡Ah! ¡En esta nevera hay un muerto!
[flashback]
-A ver, hijo de puta, métete ahí dentro.
-¡No! ¡NOOOooo!
[/flashback]
-¡Joder! ¡¿Quién es el imbécil que mete un flashback justo después de ver un muerto en una nevera?! -preguntó el tipo.
Narrador: el menda.
-¡Hombre! ¡Narrador! ¡Cuanto tiempo, macho! -me dijo el tipo.
Narrador: ¿Te conozco?
-Técnicamente deberías, eres un narrador omnisciente, tienes que conocer a todo Diox.
Narrador: Chaval, no me digas cómo tengo que hacer mi trabajo.
-Pues yo soy el grande, el único, el inigualable... ¡Ah! ¡En esa nevera hay otro muerto!
Narrador: Qué nombre más raro... ¿Tu padre iba borracho cuando te lo puso?
-¡No, joder! ¡No me llamo así! Mi nombre es... ¡Ah! ¡Hay un muerto en aquella nevera!
Esporádico: ¡Joder! ¡Que lo diga de una puta vez!
Narrador: Tranqui, Esporádico, ya no le quedan adjetivos demostrativos.
-¿Quién cojones es Esporádico?
Narrador: Un esporádico.
Esporádico: Esporadición r00lz. ^^
-¿Por dónde iba? ¡Ah!, sí. Mi nombre es... ¡Coño un perrito! ¡Ah!, no. Es sólo una rata gorda.
Narrador: ¿Nos vas a decir tu nombre o no?
-Bueno la verdad es que... -empezó el tipo.
Narrador: ¿Que qué?
-Que estoy amnésico y no me acuerdo de nada.
Narrador: ¿Y pa' éso tanto suspense, cacho perro?
-Básicamente sí -dijo el tío agachándose y alargando la mano-. Hola, ratita. ¡Ay! ¡Este bicho me ha mordido!
Narrador: Paso...
-Bueno, ahora mismo tengo dos problemas -dijo el tío para si ya que el narrador ya le había mandado a tomar por culo-. Número uno: ¿cómo salgo de aquí? Número dos: creo que esa rata tenía la rabia... ¡Mira una mariposa! Sí, es una mariposa no un papel de caramelo, ¡joder! ¡Malditas voces de mi cabeza! Un momento... Si hay una mariposa quiere decir... ¡Que tengo que matarla!
Narrador: No, gilipollas, significa que tiene que haber entrado por algún sitio.
-Pues claro, imbécil -replicó-. Por la salida -dijo mientras señalaba una gran puerta abierta con un gran cartel verde de EXIT encima-. Además, ¿tú no decías que pasabas?
Narrador: ...
-Complicándose la vida con maripositas y sin darse cuenta de que tenía la salida delante... Hay que ver... -decía el tío mientras se dirigía a la salida y el narrador mordía el guión para no cagarse en sus muelas.
-¡Ah! ¡Aire fresco! -exclamó saliendo al exterior y tomando una larga bocanada-. ¡Mierda! ¡Cof! ¡Cof! -tosió al darse cuenta de que el aire estaba más contaminado que el agua de una central nuclear-. ¡Joder! ¡Creo que he tragado más humo que un fumador pasivo en su puta vida! ¡Cof, cof! En fin a ver si encuentro un bar...
Y diciendo ésto empezó a andar. Por suerte para sus pobres pulmones no tuvo que andar demasiado hasta encontrar algo peculiar. Una chica chillaba, rodeada por tres tipos vestidos de verde que parecían tener malas intenciones. El tío que parece ser el prota de esta historia pasó junto a ellos y la chica empezó a chillarle:
-¡Eh! ¡Tú! ¡Socorro!
El tío pasó.
-¡Tú, ayúdame! -insistió la chica.
El tío siguió pasando.
-¡¿Tú no te enteras o que demonios te pasa?! -estalló la chica.
-¡¿Qué coño quieres?! -le dijo el tío, cansado de escucharla.
-¡Joder! -dijo ella-. ¡¿No ves que estos tíos quieren secuestrarme?!
-¡Bien por ellos! -exclamó el tipo-. ¡Seguid así chicos!
-Sólo hacemos nuestro trabajo, señor -dijeron ellos que se habían vuelto a mirarle, enchidos de orgullo.
-¡Por favor, ayúdame! -siguió insistiendo la chavala.
-¿Y qué saco yo con éso? -preguntó el tío.
-Pues... Ésto... -divagó ella-.
-Si no tienes nada que ofrecer me piro y dejo que estos buenos señores curren tranquilos.
-¡No! ¡Por favor!
-A ver, circule que no tenemos todo el día -dijo uno de los tipos acercandose a nuestro tipo y cogiéndole de un brazo.
Eso no pareció gustarle al prota...
-¡¡¡No me toques, gilipollas!!! -exclamó soltándose el brazo.
Lleno de furia dio tal cabezazo al pobre tío que le hundió la nariz en el cerebro (lo que le causó una muerte lenta y dolorosa (¡Claro que tiene sentido, joder!)). Al ver ésto los otros dos dejaron a la chica en paz para ir contra el prota.
-¡A ver, mangarrianes, hijos de goatse, al próximo que 'me se' acerque le meto dos hostias! -exclamó el prota algo alterado.
-Jajajaja -dijeron los tipos partiéndose la caja.
-¿Os estáis riendo? ¡¿Os estáis riendo?! -exclamó el prota-. ¡¡¡De mí no se ríe ni mi puta madre!!!
Metió sus manos en los bolsillos y sacó un tenedor en cada una, los alzó y los lanzó contra uno de los guardias, clavándoselos cada uno en un ojo.
-¡Ah! ¡Mis ojos! -gritaba el pobre desgraciado.
-¡Mierda! -exclamó el prota mientras el desdichado corría soltando un reguero de sangre- Estoy perdiendo puntería... Quería darle en los cojones.
-¡Mamón! -dijo el que aun quedaba en pie lanzándose contra el prota con lágrimas en los ojos-. ¡¿Qué le has hecho a Armando y Rijosberto?!
Cargó contra él con el puño cerrado... El pobre no llegó demasiado lejos. El prota volvió a meter las manos en los bolsillos de su cazadora y sacó un buen puñado de tenedores, cuchillos (de esos de restarurante que no cortan nada) y cucharillas de café, llevó sus brazos hacia atrás, apuntó hacia el tío que venía corriendo hacia él y empezó a moverlos de adelante a atrás lanzando una gran oleada de cubiertos que dejaron al pobre infeliz como un puercoespín.
Ahora los tres yacían en el suelo sobre sus respectivos charcos de sangre (habría sido difícil que se pasaran al del vecino). La chica se levantó y se acercó al prota que estaba registrando a uno de los cadáveres buscándole la cartera.
-Gracias por ayudarme -le dijo ella con voz cortada.
-¿Y tú quién eras? -dijo él mirándola con cara extrañada.
-La chica a la que estaban acosando esos tipos, subnormal.
-¡Ah, vale! ¿Y qué quieres? -dijo sacando por fin una cartera-. ¡Joder! ¡Sólo tiene fotos de la familia! Anda, mira, un condón.
-Pues quería darte las gracias.
-¿Sólo éso?
-Sí. ¿Qué más quieres?
-Mmm -reflexionó él-. No sé... Una compesación... O que me expliques por qué te perseguían esos tipos... ¡Malditos bolsillos con botón!
-Son hombres del Maligno Imperio Chamabalocolandio (está en mayusculas porque es el nombre oficial del imperio) y querían capturarme.
-¡Oh! ¡Un imperio maligno! ¡Qué original!/Oh! A evil empire! So original!/Oh! Un empire du mal! Cela est tellement original!/
Oh! Ein Reich des Bösen! Das ist so original!/أوه! أ امبراطوريه الشر! ان ذلك هو الاصل/哦! 1邪恶帝国!这是使原!/ 오! a 악의 제국! 그건 너무 오리지널!/Oh! Η αυτοκρατορια του κακου! Αυτο ειναι τοσο πρωτοτυπο!/Oh! Een kwaad Rijk! Dat is zo origineel!/Oh! Un impero del male! Che è così originale!/ああ!悪の帝国を!今ではオリジナルのよ!/Oh! Um mal Império! Isso é tão original!/Ой! А империя зла! Именно поэтому оригинальное!
-Hombre, ya sé que está poco currado pero... ¿Por qué lo dices en tantas lenguas?
-Para que se note que controlo el Google Traductor.
-Aaah...
-Bueno -dijo levantándose y poniéndose cara a cara con ella-. ¿No hablábamos de mi compensación?
-Sí -dijo ella-. Te compensaré como es debido.
-Bien, bien.
-Pero tendrás que acompañarme y acabar con una persona.
-Hecho... Espera... ¿Qué persona?
-El emperador del Imperio.
[CHAN CHAN CHAN]
-Vale -dijo él-. Como no sé ni quién es.
-Entonces guay -dijo ella, sonriendo-. Por cierto... ¿Cómo te llamas?
-Ni puta idea. ¿Y tú?
-Me llamo Niki, encantada.
-¿Niki? ¿De Nicolasa?
-Seh -dijo ella, notablemente cabreada.
-Juajajajajajajajajajajajajajajajajaja -rió él-. ¡¡¡Nicolasa!!!
-¡Cállate, gilipollas! -gritó Niki y le dio tal hostia que casi le vuelve la cabeza del revés.
Y de esta extraña forma Niki y el tipo que no tengo ni la más remota idea de cómo se llama emprendieron un extraño viaje en poz de la destrucción del Maligno Imperio Chamabalocolandio.

4/7/08

El pozo

Yo soy aquel que vive en el pozo. Solo, frío y oscuro. Siento como las paredes se estrechan. Siento como mil voces me insultan pero ya no les hago caso. Golpean mi cuerpo y no siento dolor, me insultan y no les oigo. Miro hacia arriba buscando resquicios de cálida luz, la luz, la luz, la luz. ¡Cuánto ansío esa luz! Pero cada día el pozo parece más profundo, cada día la luz llega más lejana, más fría, más tenue. Alargo mi mano, intento tomar la luz, pero está tan lejos... Nunca debí dejarme caer en el pozo, nunca debí dejar que me empujaran, nunca debí... nunca debí... pero ya es tarde... Tomo mi decisión, saldré de este pozo, saldré de la oscuridad y seré libre de volver a empezar. Trepo por las paredes húmedas, me guío por el calor, ese calor que me llega desde arriba. Alargo mi mano otra vez, ahora estoy más cerca, la luz me quema pero no sufro, me baña el rostro, la siento y lloró de alegría. Pero las paredes siguen húmedas, mi mano tiembla, mi pulso se tambalea y oyendo una risa burlona caigo hasta el fondo y mis lágrimas siguen derramándose pero de tristeza y rabia.

Juramento del asesino

Esto es lo típico que escribe uno en un idioma raro cuando se aburre:

Keni niseé knómnok kakedir,
kekig libier tokeú dan kalin kakedir,
kekig linmekeú sulér nakkemadir,
amiga nak klisga ankedir lúgakeú dsedakake.
Kekig tsobkeú bier ankedir xokdim,
kekig tokeú langaér kakedir nisemadim.
Ak kexi mok xars xandim rekkemkeyi,
gó niknie ankedir lirxae mok rig,
ak gó lae xóe ni knómnok ankedir, ni xóm ankedir, ak ni sir ankedir.


Que viene siendo:

Asesinaré en tu nombre,
haré sacrificios ante tu altar,
robaré las almas de los caídos,
la sangre que tu cuchillo derrama es bendita.
Encuentro mi camino en el odio,
cumplo tu cometido en el asesinato.
Y con un corazón en la mano te llamo,
para castigar a mis enemigos con el odio
y para traer honor a mi nombre, mi hogar y mi señor.


Cómo veis no es nada siniestro ni nada...

3/7/08

Diario de un gafapasta

Querido libro de bitácora: el día de hoy, al alba, me he alzado vivaracho de mi lecho deseando comenzar una nueva jornada. Habiendo tomado como primera comida un refrigerio consistente en masa de harina de trigo en forma cuadrada cubierto por una fina capa de emulsión de grasa de leche regado con leche mezclada con polvo de semillas de coffea me dirigí al recinto universitario para cursar mis estudios en técnica nuclear. Tras acabar las clases me dirigí a la biblioteca donde dediqué un grato espacio temporal a recrearme en la lectura de clásicos del siglo de oro español. Terminado mi tiempo de ocio volví a mi hogar en el que me deleité con una sabrosa comida consistente en carne de vacuno en el interior de pasta de trigo enrollada junto con un recipiente de agua carbonatada con cafeina para luego retirarme a dormir un sueño reparador.

Traducción: Querido diario: hoy, temprano, me he despertado con ganas de hacer cosas. He desayunado una tostada con mantequilla y café y me he ido a la universidad. Después fui un rato a la biblioteca a pasar el rato y leer tochacos viejos. Cuando me cansé volví a casa donde cené canelones con coca-cola y me fui a dormir.

29/6/08

¿Los dioses van al médico?

-Doctor, doctor...
-Diga usted.
-Mire, me falta un brazo, me ha desaparecido de la noche a la mañana. ¡¿Qué hago yo con seis brazos?! ¡Seré el hazmereir!
-No se preocupe, tranquilícese. Veamos, ¿cuánto tiempo hace que no hace ejercicio?
-Bastante, doctor.
-Ése es el problema, tiene usted crisis de fe.
-Y, ¿qué puedo hacer?
-Mire, de momento se me va a la farmacia y consigue un mesías chiflado para subirles la moral y luego puede buscarse un colega y organizar alguna cruzada.
-¿Cree que con eso mejoraré?
-Se lo garantizo, volverá a tener su brazo y algunos extra además, con bonitas armas de plata con diamantes.
-Gracias, doctor.
-A usted. ¡Siguiente!

27/6/08

Foro palomas mutantes

Pues sí, hijos míos, queridos lectores del blog y demás lo que todo el mundo se temía ha ocurrido... ¡Kha ha creado un foro! ¡Sálvese quien pueda de las oleadas de spam que derivarán de eso! En fin el foro va de la misma temática que el blog éste: poner lo primero que se te venga a la cabeza. Así sin más os dejo el enlace y que se meta quien quiera. Con diox.

Estudio del idioma cani en su hábitat natural

Advertencia: las terribles barbaridades lingüísticas que van a presenciar son completamente reales y pueden herir su sensibilidad. Si es usted cardíaco pruebe a leer esto.

Bien, antes que nada unas foticos pa' meternos en ambiente.

Horrible, lo sé. Última oportunidad de dejar de leer... ...... ......... ¡Demasiado tarde! A continuación algunos ejemplos:

ola wapa k pasa? ave ji te pasa x mi fixa y me dejas tu msn no?? enga aio wapa bss

Lo que podría decirse cani standard con cosas reseñables como "ji" y "aio".

aBe Ji t Deha eR mSn xoxeLeei puSheLamo ke nO bea ji maGuRRoo bSit0h xuLa

Cani estilo mayúscula-minúscula. En éste creemos necesario incluir traducción: "A ver si te dejas el messenger xoxeLeei puSheLamo [TRANSLATION FAILED] que no veas si me aburro. Besitos, chula".

UO LA JESSI COMO A ENTRAO,1 COSITA ASIN KERIA MI MARE PA MI JAJAJA,WENO WAPA K MAS ENCANTAO,AVER SI T PASA POR MI FIXA I M DEA ARGO ,ENGAA NO VEMOS

Sospechamos que esto pueda ser una lengua pidgin entre cani y HOYGAN. Destáquese el "argo" y el "no vemos".

niñaaa de donde eres preciosidad aber si me coje serkitaa jajaj besotess morenasaa

Destáquense faltas menores como "aber", "coje" o "serkitaa".

ola wpaisumaa de onde eres??? me das tu msn y ablams¿? un besiko

Vocabulario de una forma dialectal del cani: "wpaisumaa" presumiblemente significa "puta"

wapa po na k er euna ninias muy lindah prexiosa ect...De donde eree kaxo bonbom???

Resaltable el artículo indefinido "euna" el uso de la -h en "lindah" y "bonbom".

caxo d pivonazo t asia d to niniaa

No comments...

enwertao ke va to jinxo x la via abe o no perra con to la cara de un kriter no vee

Dialecto especialmente alejado del castellano la traducción viene siendo: "Atontado que va todo jinxo [TRANSLATION FAILED] por la vida a ver o no perra con la cara de un kriter [TRNSLATION FAILED] no ves" o vete tú a saber...

Ay MiArMa MxA aSiA uIh UiH mA pUeTo KoLoRa xDxD tU tA bIeN sStA mU bIeN xUrItAh Te DeJaRiA pUnTeLe Lo K pAxA k Se MaKaBaO lO sEnTo D vErD xUlOh KuAnD nGa X tE dOy To Lo K jE pUeA nGa XaUu!!!BxElEsS...uApO

Simplemente: ¡JUAS!

EnnGaa IOo Toii AsQii ToR dIIaaaH¡¡xUMenDo

Si estás aquí todo el día aprende ortografía, por diox, hija de mi vida...

IoO d loSs MaRrOnee Y LaSs OxOSIeNtaS pOS misS paRs iJikOo¡¡T0MAh ShU_oRfIta_MoReNA@ XumeNdOsS Laa PreMah

[TRANSLATION FAILED] No podemos comprender cómo escriben en mayus-minus. Recientes estudios apuntan a que las mutaciones genéticas les afectan al sistema nervioso produciéndoles tics.

Y aquí se acaba, disculpas por las retinas heridas.

Fuente: www.todocanis.com

El retorno de las os con barras

  • ~o~ = Breakdance.
  • ^o^
  • _|^ = Haciendo la grulla.
  • |||o||| = Cruzando un paso de peatones.
  • = Manos a la cintura.
  • ♥\o--o@/♥ = Con la novia.
  • >o/_ = Un pajarito.
  • ^>o/_^^ = Un patito.
  • 8o8 = Con dos relojes de arena.
  • Oº = Cuatro.
  • \ô/ = Con sombrero.
  • \o☂ = En un día de lluvia.
  • o// = Haciendo muñecos de nieve.
  • o-)- = Tirando con arco.
  • o//✝ = Rezando.
  • \o<~ = Metiéndose un peta.
  • ºoºoºoº = Multitud.
  • *o* = Animadora.
  • \ɵ/ = Bipolar.
  • \o*/ = Teniendo una idea.
  • \\o~= Sacando la lengua.
  • \õ/ = Con flequillo.
  • \ô/ = Con gorro.
  • ^>o^^ = Pececito.

Lágrimas del arcángel VI

6~Combate a muerte en los bosques

Enkaión y Ghusback estaban frente a frente, estudiándose.

-¿Que te parece si peleamos al estilo orco? –preguntó Ghusback.

-¿A puño desnudo? –preguntó Enkaión y Ghusback asintió-. Me parece bien.

Dejó caer sus armas y Ghusback le imito con la cachiporra con puntas de piedra que llevaba en la mano y se lanzó contra Enkaión. Enkaión le esperó. Cuando Ghusback llego a su altura intento apresarlo entre sus brazos como en un abrazo pero Enkaión se escabulló agachándose, cosa que aprovechó Ghusback para propinarle una patada en el estomago con su pata de palo.

Enkaión salió despedido y recorrió medio metro sin tocar el suelo. Pero se levanto de un salto y volvió a encararse con el orco. Ghusback se acerco a él y le lanzó su puño izquierdo. Pero Enkaión lo esquivo moviéndose hacia el lado izquierdo del orco. Y una vez allí aprovechó para lanzar un fuerte puñetazo contra la majilla de Ghusback. Lo que provocó una sarta de gruñidos entre la tribu. Pero el orco le respondió flexionando el brazo aun estirado del puñetazo y propinando un fuerte codazo a Enkaión.

Este dio un par de pasos hacia atrás y se toco la nariz. Miro los dedos manchados de sangre y se echo a reír.

-¿Qué te pasa? –le preguntó Ghusback divertido-. ¿Has perdido el juicio de una vez por todas?

-No –respondió Enkaión sin apartar la vista de su mano-. Es que los ángeles no sangran.

-Si tú lo dices… -le dijo Ghusback encogiéndose de hombros-. ¿Ahora podemos seguir con el combate?

-Claro. Cuando quieras.

Y se abalanzó sobre el orco gritando. Llego frente a él y se lió a puñetazo limpio son su cara. El orco permanecía impasible, los golpes no parecían afectarle. Hasta que tomó a Enkaión de sus ropas, lo levantó por encima de su cabeza y lo lanzo con violencia al suelo. Se abrió un gran cráter donde cayó Enkaión. Pero el ex-arcángel volvió a levantarse lleno de rabia. Tenía una brecha en el extremo derecho de la frente y la sangre le chorreaba obligándole a mantener cerrado el ojo izquierdo. Sin embargo en el derecho brillaba una luz suicida.

Lanzó otro puñetazo que Ghusback detuvo. El orco lo levanto y le apretó contra su pecho en un abrazo mortal. Enkaión sentía sus costillas a punto de ceder. Los bellos rasgos de Enkaión se transformaban en una mueca mezcla de ira, dolor y desesperación.

Pero de pronto tuvo una inspiración y sin dudarlo un segundo propino a Ghusback una patada en sus partes nobles. Ghusback gritó y soltó Enkaión, que cayó al suelo. Una vez allí golpeó la pierna sana. De modo que el orco tuvo que intentar hacer equilibrio con su pata de palo al mismo tiempo que se agarraba las partes. De modo que el desenlace lógico fue que cayó al suelo como una montaña.

Enkaión se puso en pie, salto sobre el y le rodeó con las manos el cuello del orco. Pero fue un gesto inútil. Enkaión era fuerte pero ya no tenia la fuerza sobrehumana de un arcángel y estrangular a un orco como Ghusback es más difícil de lo que parece. Forcejearon un rato hasta que Ghusback consiguió ponerse encima. Se puso de pie y clavo su pata de palo en el muslo de Enkaión.

-¿Te gusta la sangre, angelito? –le dijo ya exasperado y respirando entrecortadamente-. Pues vas a verla a borbotones.

Enkaión gritaba por el dolor del peso del orco sobre su pierna.

En ese momento se escucho un grito de kiai a espaldas de Ghusback. Este se volvió. Y vio como Huǒ-lóng, al que tenían agarrado entre dos de los guardias mas fuertes de la tribu, se ponía boca abajo apoyado en los brazos de los orcos y estiraba las piernas a ambos lados para golpear las cabezas de sus captores. Una vez libre dio un salto con el que sobrevoló casi 3 metros y medio hasta donde se encontraba Ghusback y le dejó seco con una patada voladora.

Ghusback cayó al suelo y Huǒ-lóng aprovechó para recoger al inconsciente Enkaión. Con el sobre el hombro saltó hacia los árboles y empezó a saltar entre ellos para subir.

Cuando Enkaión recupero la consciencia se encontró sobre el hombro de Huǒ-lóng y moviéndose a toda velocidad sobre lo que parecía una especie de moqueta verde bañada por el sol.

-¿Qué ha pasado? –preguntó.

-Esas bestias casi nos matan –le respondió mientras corría-. Si no llega a ser por mi no lo contamos.

-Entonces te debo la vida.

-Mas bien estamos en paz.

-De acuerdo pero… ¿Puedo hacerte una pregunta?

-Hazla.

-¿Cómo demonios puedes correr por encima de los árboles?

26/6/08

Diario de un cani

kerio diario hoE maXo oi m e DeSpertAo i nO poIa LebanTarm d tOs loS orOs k iebaba pUstos tuBe k kitarm 3 krihtOs pa poE zali D la kaMa jajaja esPue me fUi paNka eR yoNi pa be zi ia mavia tuNEao ia eR vuGa kOn lah LagaTIjah xiNAs ezAH k le IjE jejejejje komo ZI k lo TEnIa apNiAo m DI 1 werTa x toR pueVlo kON er RegeTOn ha Toa kania i esPUE eH io ha komprm 1 meaya la bIrjen i ar pARk ah kMprl XkolAt hAR pEta erO l MU kbrn mA tanGAo maroKi der mALo :@ alUEgo pOR la tarD m fWi kn l jeSsi jajajj k ize ksta prenia xo llo ze kezO lo izE pa k la Inbit Ar ksTO x la noxe lla m fui ha la dihko a vaila ReggeTOn i m kee dorMIo nzima 1a tapia

Traducción a español standard: Querido diario: ¡Joder, macho! Hoy me he despertado y no podía levantarme de todos los oros que llevaba puestos. Tuve que quitarme tres cristos para poder salir de la cama [risas].
Después fui para casa de "Jony" para ver si me había tuneado ya el coche con las "lagartijas chinas ésas" [presumiblemente dragones luung] que le dije [risas].
Como si que lo tenía listo me di una vuelta por todo el pueblo con el reggetón a toda caña y después he ido a comprarme una medalla de la virgen y al parque a comprarle chocolate [hachis] a "Peta" pero el muy cabrón me ha engañado con marroquí del malo [enfado].
Luego por la tarde me fui con Jessi [risa] que dice que está preñada pero yo sé que eso lo dice para que la invite a costo.
Por la noche ya me fui a la disco a bailar reggetón y me quedé dormido en una tapia.

Youtube poop

Pues sí, hijos míos, un poop es un video con mucha lógica que un pirado hace cuando se aburre con trozos de Zelda, Mario y lo que le salga de los cojones. Aquí os dejo uno bueno.

24/6/08

El rey Kalarris

Existió en los viejos días un rey al que llamaban Kalarris de sobrenombres varios según la opinión que mereciera al que cuente su historia; entre ellos: "el grande", "el desalmado", "el estúpido"... Era rey belicoso, siembre hacha en mano y dispuesto a la batalla. En un día que ya nadie recuerda marchó a una playa sin nombre para entablar lucha con un enemigo olvidado. Marchaba al frente precediendo a diez mil de sus bravos.
El acero chocó y bramó largo tiempo mientras Senka cabalgaba imparable hacia el oeste y, mientras se perdía con el último fulgor ardiente tras las montañas, ocurrió. Una saeta enemiga se clavó en el costado de Kalarris y éste se desplomó, desangrándose, mientras sus hombres rodeaban su falleciente cuerpo aún enzarzados en la lucha.
Pero mientras los moribundos ojos de Kalarris se colmaban de niebla una tremenda oscuridad le iluminó. Un extraño se, negro como sangre de demonio, se hallaba sobre él. Le preguntó quién era y qué buscaba de un rey moribundo. Sus hombres, al verle hablar solo, creyeron que hablaba con Dizznil, el dios-cuervo que guía a los caídos en batalla al otro mundo, pero no era así.
«Soy un rinyin», respondió el ser, «y mi propósito es salvar tu vida y darte el poder para encumbrarte como el más alto rey que jamás pisó esta tierra». Un hombre cualquiera hubiera aceptado en ese momento pero Kalarris había oído hablar de a engañosa naturaleza de los rinyin en más de una ocasión.
«¿Y no pedirás nada a cambio?», preguntó el rey. A lo que el rinyin respondió: «Sabes que nada es nunca gratis. Todos los favores de los rinyin tienen un precio». «¿Qué deseas?», insistió Kalarris. «Quiero a tu única hija, Zira. Te salvaré la vida y volverás a tu hogar donde sacarás el corazón a tu hija en mi nombre. Quemarás el resto pero entierra su corazón en un bosque de noche. Cuando cumplas estas condiciones te daré un instrumento de poder que te hará la peor pesadilla de cuantos se te opongan».
Un hombre de honor y menos egoísta hubiera preferido morir noblemente en lugar de asesinar cruelmente a su propia hija sin embargo Kalarris aceptó.
En el momento en que pronunció «acepto» su herida se cerró sin dejar cicatriz y el enemigo perdió el animo guerrero y se replegó, siendo masacrado en pocas horas.
Kalarris, tomando eso como un signo inequívoco del poder del rinyi, cabalgó hasta casi reventar su caballo hasta su palacio, donde tomó en brazos a su dormida hija de tres años y la llevó al bosque. Una vez allí le abrió el pecho con el puñal que había usado en la batalla, sacó su pequeño corazón, lo enterró profundamente e hizo una pira para incinerar su cuerpo sin vida; todo esto sin derramar una sola lágrima.
Y al darse la vuelta para volver a la ciudad notó un pero extraño en su mano izquierda y, al mirarla, vio en su dedo índice un sello de plata con intrincados adornos negros. Y, en el momento em que lo vio, una extraña voz resonó en su cabeza: «este anillo te dará el poder de una veintena de gobernantes juntos mas, si durante tres días no lo portas en tu dedo, tomaré tu alma». Y tras oír esto el rey Kalarris el desalmado continuó su camino.
Al saber su esposa de la abominación cometida por su marido se quitó la vida. Kalarris tomó otra mujer que le dio un hijo varón.
En los diecinueve años que siguieron Kalarris construyó un imperio como nunca se había visto. El sello le daba el poder de preveer los movimientos de sus enemigos y de idear la mejor estrategia tanto en el campo militar como en el económico. Pronto amasó tanto oro y tierras que todos sus enemigos acabaron postrándose a sus pies tal y como dijo el rinyin.
Un día mientras su hijo, Adlon, ya de diecinueve años, caminaba por los bosques cargando con una presa lograda tras un día de caza vio cómo una chica vestida de blanco caminaba lentamente entre los árboles.
Él la llamó y ella volvió su rostro hacia él haciéndole enamorarse profundamente. Adlon soltó la caza y corrió hacia donde estaba la chica pero ésta se ocultó tras un árbol y, al llegar Adlon, ya no estaba.
El joven príncipe recorrió toda la noche los bosques llamando a la chica a toda voz aún sin conocer su nombre mas el alba le sorprendió entre la floresta y aquella bella mujer no apareció por lugar alguno.
Adlon regresaba cada noche al lugar donde vio a aquella chica, noche tras noche, noche tras noche. Todos los días se sentaba entre los árboles y esperaba, con la mirada perdida, la aparición de su amada.
Una de esas noches mientras el sueño se apoderaba de sus ojos la vio. La vio caminando entre los árboles como la primera vez. La llamó a voces pero ella hizo caso omiso y, también como la primera vez, desapareció.
Desde esa noche cada vez se le aparecía más frecuentemente hasta que, una noche, logró tenerla frente a frente. Él la interrogó por su nombre pero ella le dijo que no tenía ninguno. Hablaron mucho rato de pie en un claro del bosque hasta que, colmado de amor, la besó. Cuando sus labios se separaron ella huyó asustada y se perdió en el bosque como las otras noches.
A la noche siguiente ella no se presentó y Adlon creyó haberla perdido mas, una noche después, ella volvió a su lado y pasaron esa noche juntos. Y ésa y la siguiente y la siguiente y la siguiente... Y, tras unos meses, decidieron casarse.
Adlon presentó a la chica sin nombre a sus padres y la boda se preparó con toda la prontura y lujos.
Unos días antes de la ceremonia la novia fue hasta Adlon y así le habló: «no quiero por regalos de boda oro, plata ni joyas». «Entonces, ¿qué ansías? Pide cualquier cosa que pueda hallarse en este mundo y yo te la daré», le respondió Adlon. «Quiero ese anillo que tu padre nunca aparta de su dedo». «Eso que me pides es imposible», dijo Adlon asustado por la sola idea. «Mi padre se percataría enseguida de la falta.» Ella le cogió la mano, se la abrió y en ella le puso algo frío. «Toma», le dijo. «Es una réplica exacta del anillo hecha por un joyero. Tu padre nunca notará la diferencia. Por favor, tráeme ese anillo». Y viendo Adlon su mirada no pudo resistirse a sus encantos.
Esa noche, Adlon, cegado por el amor, emborrachó a su padre y cambió su anillo por la réplica y llevando el auténtico la mañana siguiente a su amada que se regocijó increiblemente.
A los tres días de estos acontecimientos se celebró la boda y, cuando los novios llegaron frente al altar, el rey Kalarris se levantó de su asiento preferencial que ocupaba agarrándose el costado, donde se le había abierto una herida y cayó al suelo. Y, mientras agonizaba en el suelo, apareció el rinyin que rodeó con sus sombras el cuerpo del rey y desapareció llevándolo con él.
En ese momento la gente empezó a huir del templo y Adlon volvió la cara hacia la chica y gritó. La que antes había sido una hermosa mujer perdía ahora la piel a tiras dejando a la vista carne y hueso y en su vestido había aparecido una gran mancha de sangre fruto de la terrible herida que había en su pecho.
«Soy tu mediohermana, Zira, cuyo corazón reposa bajo donde te entregué mi primer beso», le dijo ella con voz gutural. «Ya está cumplida mi venganza. Ven conmigo, amor, seámos por siempre uno».
Y antes de que Adlon pudiera reaccionar le rodeó con sus brazos sin vida y ambos se convirtieron en polvo poco a poco.

23/6/08

Ojitos, el semental por excelencia


En efecto, nuestro querido amigo ojitos. Esa linda cabecita con dos ojitos como dos ventanas y unos puñitos tan monos que uno se lo comía a boca'os.
Posiblemente nació en algún sitio en algún día pero poco sabemos de él hasta 1940, fecha en la que se afilió al partido nazi.


Luchó en la segunda guerra mundial matando enemigos a diabetes pero viendo el poco futuro que llevaban los nazis se vistió de ruso, se afilió al partido comunista y se escondió en la U.R.S.S. .


No se sabe nada de él desde la caída del muro de Berlín en la que participó abrasando con un lanzallamas a la gente.


En esta foto se le ve cagando un día cualquiera.


Ojitos es Dios, ¿sorprendidos?


Esta es la novia de Ojitos, Ojicute, se quieren mucho y son muy felices. Desconocemos cómo practican el coito siendo dos cabecitas muy monas con dos puñitos pero presumiblemente practican mucho el fisting.

Citas celebres de Ojitos:
  • "¡Sangrad, comunistas!"
  • "¡Glorria a la grran madrre Rrusia!"
  • "Ojitos es muy mono."
  • "Ojitos es bueno; no le matéis."
  • "Ojitos dice: "sed monos"."

Lo que sale con una o y unas barras

  • o/ = levantando una mano.
  • \o = levantando la otra mano.
  • \o/ = levantando ambas manos.
  • º \o\ = ¡Gol! ¡Por toda la escuadra!
  • º = ¡Gol! (el portero está tomándose unas cañas)
  • \o\ = El portero vuelve borracho y salta aunque haya acabado el partido.
  • \o/ /o\ \o/ = Gimnasia.
  • \o) (o/ \o) = Baile ondulante especial.
  • {o} = Oliéndose los sobacos.
  • vov = Encogiéndose de hombros.
  • dob = Saltando en paracaídas.
  • \o? = Rascándose la cabeza.
  • sos = Bailando al estilo egipcio.
  • \oi = Llevando una vela.
  • 5o/ = Con una mano en la cintura.
  • lol = Partiéndose el culo.
  • co/ = Llamando por teléfono.
  • \@o/ = Con una flor en la cabeza.
  • .o. -o- \o/ -o- .o. = La ola.
  • _ō-< = Cayendo al suelo.
  • \ou = Haciendo el corte de manga.
  • \oP = Cazando mariposas.
  • ¬o/ = Apuntando con una pistola.
  • to/ = Levantando pesas.
  • 6o = Haciendo músculo.
  • ToT = Levantando más pesas.
  • 6o9 = Haciendo más músculo.
  • \o7 = Haciéndose la chula.
  • \o) ♪♫ = Cantando.
  • 5oJ = De camarero.
  • OoO = Llevando dos sandías.
  • %o% = Tocando las castañuelas ¡arsa!.
  • ^/o^^ = Nadando.
  • ^o^ = Visto desde arriba.
  • \ø/ = Con un clavo atravesándole la cabeza.
Y el baile final:

.o. -o- \o/ \o\ /o/ \o\ /o/ \o/ -o- .o. -o- \o/ (o/ \o) (o/ \o) \o/ \o- -o/ \o- -o/ \o/ -o- .o.

21/6/08

Mi latido es tu latido

No, éste no lo he escrito yo, me lo han escrito a mí pero, a grandes rasgos, viene siendo lo mismo. Gracias, amor.

Mi latido es tu latido
Y ya no es mío
Nunca más
Mi latido es tu latido
Dos corazones
Un mismo compás
Contigo amor mío
Solo quiero fundir
Todos mis sentidos
Y oír tu corazón latir
Contigo amor mío
Siempre quiero vivir
Quiero quererte siempre
Y siempre verte reír
Que tu risa es mi mundo
Que mi mundo no es sin ti
Que te amo tanto mi vida
Que sin ti no se vivir
Que tus ojos son mi cielo
Un cielo si quieren abrir
Pues con tus ojos veo
Que mi vida solo es por ti
Y al final de mis recuerdos
Quiero contigo morir
Ir juntos a la otra vida
Y juntos ser siempre así

20/6/08

Jesucristo motorizado

En efecto, éste es el nuevo dios de Kha. Jesucristo mitad humano mitad tanque armado con una cruz y repartiendo hostias como panes. ¿A que el cristianismo mola?
No hace falta ir a misa ni memeces de esas sólo matar infieles y paganos a porrillo y rezar el Jesucristo Motorizado Nuestro:

Jesucristo motorizado nuestro que estás sacando tripas.
santificado sea tu lanzagranadas;
vengan a nosotros tus balas;
hágase tu matanza en la arena como en el hielo.
Danos hoy nuestras hostias como panes de cada día;
perdona nuestras caras
como nosotros matamos a los que te ofenden;
y no nos dejes caer en el pacifismo, mas líbranos del nápalm.
¡Joder!

Ah y por supuesto nunca olvidarnos de los 10 mandamientos:

  • Amarás la matanza sobre todas las cosas.
  • No tomarás el lanzagranadas de Dios en vano.
  • Masacrarás las fiestas.
  • Matarás a tu padre y a tu madre.
  • ¡Matarás! ¡Matarás! ¡Y volverás a matar!
  • Comete actos impuros, leche.
  • Roba.
  • Miente y no te preocupes por ese punto rojo de tu frente.
  • Los pensamientos impuros molan y el que diga lo contrario será ejecutado de una forma tan horrible y asquerosa que vuestra mente mortal no la podría comprender.
  • No codiciarás los bienes ajenos porque todos los bienes pertenecen a Jesucristo Motorizado al igual que las bienas para untar de manteca en la merienda.
Pues en esto consiste básicamente. Si queréis uniros poneos en contacto conmigo y os paso el número de cuenta donde tenéis que ingresar el money.

Lágrimas del arcángel V

5~Pasos accidentados hacia Keara

Enkaión y Huǒ-lóng observaban desde fuera de las murallas de Nephon la gran llanura de Ianguin. Un mar verde que se extendía desde las montañas hasta perderse en el horizonte.
-¿Hacia donde nos dirigimos, maestro Enkaión? –preguntó Huǒ-lóng mientras comenzaban a andar.
-Uno: te he dicho mil veces que no me llames maestro. Dos: Vamos a Keara, allí tomare un barco y nos separaremos para siempre.
-Como gustes, maestro Enkaión.
-¿De donde eres Huǒ-lóng? –le preguntó Enkaión mientras seguían caminando.
-De una tierra al otro extremo del mundo –le respondió-. Los hombres del oeste la conocen como Kan-Nad.
-Cierto, las tierras del Khan. Viaje allí hace tiempo.
-¿Y conseguiste volver con vida? –le preguntó Huǒ-lóng extrañado-. Se tardan tres meses en atravesar los tortuosos caminos a través de todo un continente. Por no decir que en Kan-Nad te matarían nada más verte por ser un demonio extranjero.
-Sigo vivo ¿No? Como lo consiguiera no tiene importancia.
-Por supuesto, maestro.
-Estas empezando a tocarme las narices con tanto maestro –le reprendió Enkaión enfadado-. Yo no soy tu maestro y tú no eres mi discípulo. Solo eres el tipo que me sigue.
-Como gustéis, maestro.
Enkaión suspiro agobiado. Y siguió caminando.
Pasado un rato llegaron frente a un bosque que se alzaba rompiendo la plana monotonía del Ianguin.
-¿Qué hacemos, maestro Enkaión? –preguntó Huǒ-lóng mirando a las altas copas de los árboles-. ¿Lo rodeamos o lo atravesamos?
-Si lo atravesamos podría convertirse en nuestra tumba –explicó Enkaión-. Y si lo rodeamos perderemos tiempo.
-¿Entonces?
-Atravesémoslo, no creo que un par de bichos puedan con nosotros.
Entraron por la senda que se internaba en el bosque. Los árboles se cerraban a sus lados como paredes. De repente ambos se detuvieron y se pusieron en guardia.
-¿Tú también lo has oído?
-Si, maestro.
Tres grandes figuras salieron de entre los árboles. Median dos metros pero parecía menos porque caminaban encorvadas. Grandes colmillos sobresalían de sus bocas, tenían músculos como sandías y apenas unos mechones de pelo.
-¿Qué son estos seres? -preguntó Huǒ-lóng desde una posición con una mano ante el rostro y la otra estirada.
-Orcos –respondió Enkaión que ya había sacado las armas.
Cada uno de los orcos tenía una gran hacha de guerra en las manos. Les habían rodeado colocándose dos a un lado del camino y otro que parecía más fuerte en el otro.
-¿Nos los repartimos? –preguntó Enkaión.
-Como gustes, maestro Enkaión.
-Bien. Entonces ocúpate tu de ese gordo que esta solo. Yo voy a por los otros dos.
-Eso esta hecho, maestro.
Enkaión se lanzó con las armas en alto contra los dos mientras Huǒ-lóng se acercaba andando hacia el suyo con las manos dentro de las mangas de su túnica.
Los dos orcos le sacaban unos centímetros a Enkaión. Se lanzaron contra el con las hachas en alto. Enkaión esquivo al primero que quedo con su hacha clavada en el suelo. Después se agacho y clavo su espada en el paladar del segundo.
Mientras tanto Huǒ-lóng ya había llegado junto al orco que le miraba con curiosidad. Cuando estuvo frente a él le hizo una reverencia. Cuando volvió a levantarse el orco le lanzo un tajo horizontal con su hacha a fin de cortarle la cabeza. Pero Huǒ-lóng lo esquivo torciendo la columna hacia atrás de tal forma que el hacha pasó por delante de su cara. El orco se enfado al ver de fallar su golpe y le lanzó otro vertical que su contrincante esquivo con una gracilidad sobrehumana, colocándose justo en el flanco del orco. Este le lanzó un puñetazo mientras intentaba sacar su hacha del suelo.
Mientras tanto Enkaión tenia un par de problemas con su adversario, El orco le lanzaba hachazos que el detenía con su propia hacha pero cuando intentada atacar el orco detenía su espada con su escudo de madera.
-Eres bueno, chavalote –le dijo Enkaión-. Pero no lo suficiente.
Lanzó su hacha al aire y el orco la miro. Ese segundo de distracción fue suficiente para que la espada de Enkaión le atravesara el pecho.
-Nunca apartes los ojos del enemigo –dijo Enkaión al cadáver y cogió su hacha al vuelo-. Pero supongo que esta lección ya no te servirá de nada.
Volviendo con Huǒ-lóng el orco le lanzo un golpe con su descomunal puño. Huǒ-lóng se sacó las manos de la mangas y paro el puñetazo con una sola mano y se lo agarro. El orco desconcertado sacó su hacha y volvió a intentar de golpear a Huǒ-lóng. Pero cuando se vino a dar cuenta Huǒ-lóng había saltado apoyándose en su puño y un pie se acercaba directamente a su rostro. Cayó al suelo aun con vida y con su hacha a varios metros de el. Cuando intento volver a ponerse de pie tres dagas voladoras se clavaron en su pecho. Escupió un poco de sangre y volvió a caer pero esta vez no se levantó.
Los dos volvieron a reunirse en el centro del camino.
-Ha sido una lucha interesante -opinó Huǒ-lóng.
-Tampoco ha sido para tanto –le replicó Enkaión-. Apenas nos han durado cinco minutos.
-Pues hoy es tu día de suerte –le dijo Huǒ-lóng-. Con todos esos seguro que tardamos unas cuantas horas.
Enkaión miro en la dirección que le señalaba y vio a al menos veinte orcos en mitad del camino. Miro en la otra dirección y había otros tantos.
-¡Maldición! Creo que estoy perdiendo facultades.
-Sin duda lo de tus alitas te esta afectando –dijo una áspera y grave voz de entre los orcos.
-¿Los orcos saben hablar imperial? –preguntó Huǒ-lóng.
-En este bosque solo conozco a uno que pueda… pero creo que le maté –respondió Enkaión.
-No, no lo hiciste. Aunque casi lo logras.
Un orco de mayor estatura que los demás, salio de entre uno de los grupos. Tenía muchas mas cicatrices, le faltaba un trozo del colmillo izquierdo y lo que más llamaba la atención era la pata de palo que le comenzaba por encima de la rodilla. Además en sus ojos podía verse un brillo de inteligencia.
-Vaya, Ghusback. No me imagine que fueras tan duro –le dejó Enkaión sonriendo-. Pensaba que si la hemorragia no te mataba lo acabaría haciendo alguno de tus compañeros.
-Un poco de sangre no mata a un orco de mi tamaño. En cuanto a mis compañeros un par lo intentaron, tuve que comérmelos.
-Me lo imagino –le respondió Enkaión sonriendo-. Bueno pues si les dices a tus matones que se aparten podremos irnos y no tendré que cortarte la otra pierna también.
-No me hagas reír –le dijo Ghusback-. Somos cincuenta y cuatro contra dos.
-Olvidas que soy un arcángel.
-Crees que las noticias no llegan a estos bosques. Sabemos que hace ya tres meses que renunciaste.
-Estas intentando confundirme. Caí ayer mismo.
-Pues entonces habrá sido una larga caída.
-Un momento –interrumpió Huǒ-lóng-. ¿Tú eres el ángel Enkaión, maestro?
-Hasta hace poco lo era –respondió Enkaión-. Bueno ¿Y que quieres de nosotros, Ghusback?
-Pues venganza hacía el bastardo que asesino a toda mi horda y me arrebato mi pierna –le respondió Ghusback-. ¿Qué si no?
-¿Pues que tal si arreglamos esto con un uno contra uno? Tú y yo. Si yo ganó nos dejaras largarnos.
-¿Y que pasara si ganó yo?
-Que podrás hacerme lo que quieras.
-¿Y que pasa con el tipo de los ojos rajados?
-Me trae sin cuidado.
Huǒ-lóng le miro vagamente sorprendido.
-Trato hecho comencemos.
Ghusback lanzó un gruñido y los orcos formaron un círculo dejando dentro a Enkaión y Ghusback. Huǒ-lóng se quedo fuera sostenido por dos orcos. Los demás empezaron a aporrear sus escudos y corazas con sus armas. El combate iba a comenzar.